Cuentos en el blog

martes, 26 de mayo de 2026

Presentación de "TIERRA" (de Irina Rafols)

 

Como dijo Emily Dickinson, “No hay mejor nave que un libro." Y si el viaje que se hace con esa nave nos deja con sed de seguir viajando por los mismos parajes, no nos queda otra que tomarnos la próxima.

Esto me ocurrió cuando Irina me comentó que la nave llamada “Tierra” ya estaba en la bahía de partida. Y sin dudar, me comprometí para estar hoy con ustedes… Aunque no tenía que ser hoy sino dentro de una semana, pero… bueno, la nave debía partir YA.

“Tierra”, así se llama este nuevo transporte al pasado, con una extensión de 298 páginas, 117 más que Hernandarias, es para mí, más adictiva que esta. De hecho, la devoré en un día y haciendo lo que nunca hice, dejar un libro a medio leer para masticar con insaciable deleite otro nuevo.

En “Tierra” nos encontramos con 4 historias principales en las cuales sus personajes interaccionan entre sí en el ardiente caldo de la Sudamérica del siglo XVII.

Es en este caldo, donde las pasiones encontradas (Amor, odio, orgullo, compasión) son sazonados, por la autora, con una aguda investigación, sobre documentos de la época, y con una pizca de prolífica imaginación, sensaciones, sonidos, aromas y costumbres, garantizando un placentero viaje.

Estas 4 historias, mencionadas anteriormente, son las de 4 personajes, 2 históricos, Hernandarias (Hernan) y Vergara (su antagonista, o sea el HDP de la novela) y dos ficticios: Beatriz y Erasay. Los dos primeros, si bien están arropados con la ficción literaria, sus cuerpos están construidos con la minuciosidad propia de la investigación académica. Esta investigación, a mi parecer, permite a Irina Rafols dar vida, de forma muy realista a ambos personajes con sus luces y sombras. En cuanto a los dos personajes ficticios destaco a Erasay, un ser originario de estas tierras que lleva a la espalda la pesada mochila cargada de tradiciones, heroísmo y orgullo, con la cual lucha contra viento y marea tratando de aferrarse a ese pasado de gloria en los montes de naturaleza salvaje mientras ve como, poco a poco, es arrastrado por el turbio raudal de la “civilización de los Rocshe” que fracciona y lotea lo que para él es indivisible: Su Tierra ancestral. El otro personaje ficticio es Beatriz, la otra, para la sociedad, la principal para el corazón de Hernán. Si bien, a mi parecer, este personaje pierde, un poco, de la fuerza que tenía en “Hernandarias”, cuando su fuego de venganza se apaga, es sin duda el motor por el cual y con el cual se mueve Hernán convirtiéndose en pieza clave para esta novela y logrando que el lector empatice de manera muy fuerte con este personaje.

Es cierto que, si bien la historia gira sobre estos 4 personajes, no hay que olvidar a los jesuitas y los bandeirantes, personajes indispensables para narrar y describir la turbulenta historia de la Sudamérica del siglo XVII.  

Antes de despedirme, y teniendo en cuenta que el país invitado a esta feria es EE.UU., les recuerdo la frase de Benjamín Franklin: "Gastar dinero en los libros es una inversión que rinde buen interés."  Es por ello que, con Irina, invitamos a todos ustedes a convertirse en grandes inversionistas y por tan solo Gs 70.000 adquirir un ejemplar de esta genial parcela de nuestra historia llamada TIERRA



Preguntas

1- ¿Cómo es tu proceso de investigación?

2- ¿Qué le recomendarías a alguien que escribe novelas históricas?

3- ¿Es fácil el acceso a fuentes primarias?

4- Si tuvieras la posibilidad de viajar dentro de la novela Tierra ¿A qué personaje te acercarías para ayudar o entorpecer su actuar? ¿Cómo lo harías?

5-  Contamos, ¿En qué te basaste y como construiste al personaje Erasay?

6- ¿Cómo descubriste al personaje histórico Vergara?

7- Tendremos una tercera parte de esta saga?

 

jueves, 21 de mayo de 2026

 

Después de una breve espera, "Drilo y Lalelilolu en el reino de la salud" ya es una realidad.

En esta tercera historia, Drilo y su amigo "invisible" Lalelilolu, te llevan a través del Reino de la Salud, donde junto con Horia, la guía turística, la reina Mandioca y Gabi, nos enseñarán las 4 leyes fundamentales de este reino, entre otras cosas interesantes y útiles.

jueves, 30 de abril de 2026

Cuando se asume un cargo en el gobierno, las preferencias, gustos e ideologías particulares deben ser reemplazadas por las nacionales, por lo menos durante el periodo por el cual fue electo. No importa que haya sido electo como consecuencia de su nefasto antecesor y que la situación a solucionar parezca imposible, el presidente debe cumplir con su responsabilidad de acuerdo los principios básicos dictados por la Constitución y las leyes. Si entraste al baile para bailar tango tenes que bailar tango y no perrear porque te gusta hacerlo. Un presidente debe velar por el país, no ofrecer el ejercito nacional para una aventura bélica, en un país foráneo, donde los intereses nacionales no se encuentran afectados. Un presidente, elegido por sus connacionales, debe ser el primer ciudadano de ese país, no el primer ... ista (imperialista, comunista, sionista, o el "ista" que sea, salvo, ser nacionalista), y si con una bandera debe identificarse, esta debe ser la de su país, no la de cualquier otra nación que no fuere la que representa gracias al voto popular. Internacionalmente hablando, creo que un país debe fluctuar entre las corrientes mundiales sin embanderarse con ninguno del los "peces gordos", ni se deben tomar decisiones, que pueden afectar a la nación, por el simple hecho de agradar a esos "peces gordos". Por lo tanto, y volviendo al ámbito nacional, este mandatario, no debe permitir, como ocurrió el 22 de abril pasado, en el monumento de la bandera, en Rosario y en otros lugares de Argentina, que se enarbole en monumentos públicos otra bandera que no sea la nacional por más "amigo" sea ese país.

Estoy convencido que si bien la historia es cíclica, podemos, si la conocemos e identificamos indicios de hechos reiterativos, evitar acontecimientos nefastos como los que traen los golpes de estado, pues si se enciende esa mecha pueden repetirse hechos que nunca debieron ocurrir y que nadie quiere volver a presenciar ni vivir.
En ciertas situaciones, mas vale un juicio político a tiempo que un golpe de estado se transforme en dictadura.

martes, 4 de noviembre de 2025

 


Hace más o menos 52 horas, completé la vuelta 59 alrededor del sol, o como diría Luis XIV, el sol acaba de completar su giro 59 a mi alrededor. (Si hay quienes dicen que la tierra es plana ¿Por qué no puede el sol girar a mi alrededor?) Desvaríos para un mundo desvariado. Lo que si es cierto es que la vuelta que acaba de concluir fue bastante movida con muchas altas y bajas, entradas y salidas y sobre todo un gran cambio que me arrancó de mi zona de confort, en el cual tuve que dejar mi cueva y selva después de 16 años, con todo lo que esto implica. Pero como siempre, lo bueno supera a lo incómodo. Este año el sol vio nacer a dos de mis hijos de papel y tinta y los pormenores de uno que está punto de hacer su aparición. Un año en el cual “El secreto de Paraguarí” alcanzó los 10.000 libros impresos y junto con otros 6 hermanitos fue adquirido por el Ministerio de Educación para ser distribuido en escuelas gracias a su programa de fomento de la lectura, escritura y oralidad “Ñeery”. 

Antes de culminar este sintético y simbólico resumen, agradezco a quienes, desde Paraguay, Argentina, Egipto, Costa Rica, Perú, Italia, España y EE.UU., se acordaron de mí, personalmente, llamándome o mensajeándome por distintas plataformas (y pensar que hace unas pocas vueltas solo se enviaban cartas por correo)

Para concluir diré que esta vuelta tuvo viajes y nuevos aprendizajes que me prepararon, eso espero, para dar este nuevo giro, con el cual cumpliré 60 rotaciones alrededor del sol, desde que abrí los ojos aquella mañana del 2 de noviembre de 1966.

 

miércoles, 11 de junio de 2025

Presentación de novela "Hernandarias" de Irina Rafols



Si uno desea viajar, elige un medio de transporte adecuando dependiendo del lugar a ser visitado. Es así que, dependiendo de la distancia, podemos abordar un bus, un automóvil, un avión, o inclusive, en algunos casos hasta sea necesario un tren. Sin embargo, si deseamos visitar un lugar verdaderamente lejano, separados no solo del espacio sino del tiempo, como lo dijo Emily Dickinson, “no hay mejor nave que un libro."

Hoy presentamos a Hernandarias, una lujosa nave, de 181 páginas, cuya constructora, Irina Rafols, ha invertido cinco años de minuciosa investigación. Como esta nave no es solo un libro de historia, para que su experiencia de viaje sea verdaderamente placentera, la autora, combinó su celosa investigación con una pizca de prolífica imaginación, sensaciones, sonidos, aromas y costumbres, por lo que garantizamos que su traslado al siglo XVII, será verdaderamente placentero y, como ocurre casi al final de todo viaje, usted no deseará regresar, o en este caso, querrá negarse a dar vuelta la última página.  

De la mano de Irina, usted descubrirá a un Hernandarias distinto al de las lecciones de historia. Conocerá a un Hernandarias de carne y huesos con sus con aciertos, desiertos, pasiones, y su férrea lealtad para con sus amigos y en especial para con la corona de España.

Al principio de este viaje encontraremos a Hernandarias, Hernán para los viajeros de esta nave, en Misiones, específicamente a la misión de San Ignacio Guazú, pero no en las ruinas que todos conocemos, si no en la imponente reducción jesuita cuyos clérigos, cumplen con la tarea de cristianizar a sus vecinos guaraníes y guaicurúes, habitantes originarios de la casi indómita selva, ahora disputada por españoles y lusitanos, garras distintas de una misma ave bicéfala.  Es en este punto donde Irina nos llevará a un privilegiado sitial en donde veremos a los clérigos, tratando de borrar del disco duro de los originarios su cosmogonía, cultura y costumbres ancestrales (satanizando algunas de ellas como la de beber mate) y regrabando en su lugar la suya propia y, sobre todo, enseñando la existencia de un Dios distinto que los suyos, pero ofreciéndoles a cambio el conocimiento de una manera distinta de arte y música. También veremos a los españoles, soldados y encomenderos, muchos de los cuales, a pesar de las disposiciones del lejano monarca español o incluso del virrey en Lima, ven a los originarios como bestias de carga e incluso, si es necesario, moneda de pago. Por último, observaremos como hacen su aparición los bandeirantes, esos extraños comerciantes del territorio el Brasil, transformados en salvajes piratas terrestres, que, a sangre y fuego, y sin dar nada a cambio destruyen, saquean y esclavizan a los impotentes originarios sin importar si estos habitan en los montes o las misiones jesuitas.

 En este vertiginoso y atrapante viaje, también están presentes, como inevitables caras de una misma moneda, el odio y el romance, y como partes e este delicioso entramado, las intrigas, avaricia y corrupción que como afiladas hachas tratan de derribar al inquebrantable quebracho representado por aquel hidalgo, hijo de estas tierras, llamado Hernando Arias e Saavedra conocido por todos como Hernandarias y por nosotros, los lectores e esta nave, como Hernán.

Antes de despedirme recuerdo las palabras de José Vasconcelos que dijo: "Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía." Tal vez la melancolía producida en cada uno de los viajeros-lectores de “Hernandarias” logre que Irina construya otra nave para proseguir junto con Hernán este maravilloso viaje a nuestro pasado y así conocernos un poco más a nosotros mismos.

jueves, 3 de abril de 2025


U
na mezcla de tristeza y asco me despierta esta nueva moda de transformar fotos en dibujos, según el estilo japonés registrado del estudio Ghibli.

Tristeza, porque muchos conocidos, artistas, escritores e incluso libreros han subido estas fotos transformadas por IA. ¿Quién va a defender nuestro trabajo de un plagio si nosotros mismos estamos “plagiando” un tipo de dibujo registrado? ¿Quién se preocupará de las miles de horas que restamos al sueño para crear, si nosotros mismos nos burlamos del trabajo de los dibujantes del estudio Ghibli?
Hayao Miyazaki dijo: “La imaginación es el poder más valioso que tenemos” y yo agrego: los humanos. Una suma de algoritmos basados en patrones derivados de creaciones, no es creación. Es ROBO por más lindo y gracioso que sea.
No estoy ajeno a lo útil que puede ser una IA en una investigación, en cuanto al ahorro de tiempo en la búsqueda de un dato, pero NUNCA estaré de acuerdo del robo a miles de autores, en una supuesta creación por IA.
Hasta ahora hable de la “tristeza” que me da la utilización de este recurso por parte de los artistas, Ahora le toca al asco que me da. En el Facebook, y me imagino que en otras redes también, con la aparición de esta aberrante moda aparecieron publicidades, de renombradas marcas, hechas con el estilo Ghibli. ¿Qué dirían estas marcas si cualquier persona se apropia de sus logos o sus supuestas “formulas secretas” y las utiliza para provecho propio? De seguro no tardará en aparecer una o varias demandas de parte de estos hipócritas comerciantes.
Desde hace unos años estamos viendo la “masificación” del arte. Hoy, para muchos, cualquiera es artista, pues, arte es pegar en una pared con cinta adhesiva una uva o desparramar una pila de basura en el piso de una galería. De igual manera, con estos programas de IA todos pueden creerse Miguel Ángel, Donatello, Leonardo Da Vinci, etc. (y no me refiero a las tortugas ninjas) Pero jamás lo serán. Lo mismo ocurre con la literatura, novelas hechas por IA han aparecido en concursos literarios y en lo que a mí se refiere, al ser jurado de varios concursos de cuentos, me encontré con muchas obras que a kilómetros se notan que fueron creadas por IA lo que tomo como una falta de respeto de estos “NO ESCRITORES” a los demás concursantes que sí CREAN.
Muchos comentarios he leído en favor y en contra de utilizar las IA. Comentarios que van desde lo ecológico a estúpidas justificaciones sin sentido, como por ejemplo que “Los deshollinadores” perdieron su trabajo cuando se crearon los equipos de aire acondicionado, o que “Los fabricantes de CD y de Pendrive, dejaron sin trabajo a los fabricantes de discos vinilos y tocadiscos”.
No estoy en contra de la IA sino de su uso indiscriminado y el robo intelectual que se hace a los creadores de todo tipo. Es por ello que para ilustrar mis libros utilizo y recomiendo dibujantes reales de carne y hueso como Juan Moreno, Andrea Picardo, Gerardo Baró, Gabriela Burin, Roberto Goiris entre otros y no el producto del pillaje cibernético de una IA
Una maquina no tiene alma, no tiene genio, y cualquier cosa que de ella salga tampoco lo tendrá.
Alejandro Hernandez y von Eckstein

martes, 29 de octubre de 2024

Placer por el terror( Presentación de El Aprendiz de conjunto - Mia Duarte)

 


Desde que las primeras personas se reunieron a la luz de un tímido fogón, tal vez en una oscura caverna mientras los truenos los hacían temblar, las historias de terror estuvieron presentes. Es muy posible, que a pesar del pavor que aquellas historias despertaban en los oyentes estos insistían al relator que volviera a narrarlas una y otra vez. Miles de años después, muchos de nuestros contemporáneos, siguen consumiendo historias terroríficas, chorreantes de sangre y con grotescos escenarios repletos de cadáveres, en busca de un solo objetivo. Sentir miedo.

 Este placer por lo tétrico compartido tanto por los primeros Neandertal con los Millennials, o los jóvenes de la generación Z de hoy, se debe a que, psicológicamente hablando, el miedo es una emoción negativa que provoca que el cuerpo, segregue el neurotransmisor conocido como adrenalina, el cual se encarga de activar la respuesta de lucha o huida ante la situación de peligro. Paradójicamente, esta sensación que eleva la presión arterial, aumenta los latidos del corazón, la respiración, inclusive después de varios minutos de haber dejado de leer, es la que atrae a los amantes del género de terror. Es así como el lector, al ponerse en la piel del protagonista, experimenta los efectos de la adrenalina que debería sentir este, aunque en la seguridad del mullido sillón de su sala o donde quiera que este leyendo.

 Mia Duarte, autora de esta novela, desde muy joven comenzó a sentir ese placer por la literatura de terror. Ferviente consumidora de los cuentos y novelas de Poe, Shelley, Stoker, King y otros, no tardó a crear sus propias historias. Y fue así que, en 2017, con solo 12 años, publicó el libro de cuentos “La sonrisa y la sombra” y posteriormente, en 2020, “Relatos espectrales”. Con este antecedente sus lectores nos preguntábamos ¿Para cuándo la novela?

“El Aprendiz de Conjunto” es una novela construida como un intrincado puzle de atrapantes y espeluznantes situaciones que van aumentando en intensidad hasta llegar al inesperado final.

Ambientada en un lúgubre claustro, el personaje principal "Tirso" intenta, sin perder su poca cordura, escapar del tenebroso lugar, rodeado por una muralla viva, de espectros huecos, caníbales y tenebrosos seres devoradores de espíritus.

Espero que al leer cada uno de los diecinueve capítulos su adrenalina se dispare, su pulso se acelere y su corazón lata tan fuerte que se vean obligados a recomendar esta novela a otro cultor del género de terror. Que lo disfruten.  

Alejandro Hernandez y von Eckstein

Descalzo en un Colegio

 Una vez escuche a mi papá decir: "Donde fueres haz lo que vieres" Esta no tan extraña frase me sirvió mucho en mis viajes al exterior ya que gracias a ella pude disfrutar de costumbres y extrañas comidas que me hicieron acariciar parte e las raíces culturales del país visitado. De esta manera en Uruguay, de la mano de Irina Ráfols probé el fainá y el chivito", en Perú probé el cui y el churrasco de llama, en Costa Rica el "gallo pinto" y "el casado", en Bélgica degusté los más deliciosos chocolates, en Palestina sumergí mis pies en el río Jordán, me descalcé al entrar en la Mezquita de Omán en al-Quds (Jerusalén) , y en mi amado Kemet, moje mis manos y cara con la aguas el eterno Nilo.

Hoy sin, salir de Asunción, mi tocó volver a valerme nuevamente de esta frase al ir al encuentro con los alumnos del colegio La Providencia, donde estos niños se sacaron los zapatos para entrar en un salón "alfombrado" con varias colchonetas donde se sentaron. Fue así que, por primera vez desde que visito colegios y escuelas, me saque mis sandalias y descalzo compartí una experiencia inolvidable.