Cuentos en el blog

martes, 6 de agosto de 2019

El aprendiz de brujo y el hada

Recuerda que siempre existirán seres cuyo amor y comprensión estarán contigo aún
 cuando te sientas solo, porque aquellos cuyas vidas has tocado y los que han
dejado huellas en ti, siempre ocuparán un lugar en tu corazón aunque
 el encuentro fuese muy corto
Ludy Mellt Sekher
 
Hace muchos, muchos años, cuando los duendes y hadas habitaban la tierra, existía un aprendiz de brujo de nombre Lothart.
Todos los días, el muchacho se dirigía al bosque cercano al castillo donde vivía en busca de agua.
Un día cansado de su caminata decidió sentarse sobre las raíces de un enorme y añoso roble; de repente, sintió un extraño tintineo, y al darse vuelta vio una diminuta hada que lo miraba.  Sorprendido, comenzó a observarla también. ¡Era la criatura más hermosa que había visto!; con ensortijados cabellos rojos y grandes ojos, de mirada pícara e inteligente, que reflejaban gran bondad, iluminaba hasta el rincón más oscuro del bosque.
Rápidamente se hicieron amigos, y el hada le enseñó el poder de las pequeñas cosas, por ejemplo: como se podía transformar una gota de rocío en un pequeño diamante, o el canto de las aves en una sinfonía.
Cada vez pasaban más tiempo junto, hasta que un día el hada triste le dijo que debía marcharse a un lugar muy lejano. Lothart, en un rapto de egoísmo, decidió capturarla para tenerla siempre con él. Tomó el cubo de agua y lo arrojó sobre la pequeña, que desvanecida y con sus alas mojadas, cayó al suelo. La levantó entre sus manos, y la llevó a la torre del castillo. Allí la encerró en una jaula para que no pudiera escapar jamás.
A medida que los días pasaban, la luz del hada se iba opacando más y más, por lo que preocupado contó lo que había hecho a su maestro, este le dijo:
- Aquél que pierde un amigo, pierde mucho más que todo. Los amigos son para compartir nuestras risas y llantos, un puerto para refugiarnos y, en él, desahogar nuestros sentimientos más íntimos. No son para enjaularlos entre los barrotes del egoísmo. Sólo cuando entiendas esto descubrirás que la amistad es la cadena más fuerte que existe y que ni la distancia, ni el tiempo podrán romperla.
Al escuchar estas palabras el aprendiz abrió la puertita de la jaula y dejó salir al hada, que alegre, fue emanando una intensa luz celestial que cegó por algunos instantes a Lothart y a su maestro.
- Discúlpame -le dijo Lothart-. No quise hacerte mal, pero tuve miedo de quedarme solo.
- Lo sé amigo -le respondió el hada mientras desplegaba sus alas hacia el bosque-. De hoy en más nunca debes olvidar que siempre estaré con tigo. Porque aunque te sientas solo y no puedas verme, el haber compartido esta amistad ha logrado que nuestros corazones estén juntos por siempre. 

sábado, 29 de diciembre de 2018

Chau 2018. 2019 ahí vamos!


En un par de días el mundo completará otra vuelta en su sempiterno baile con el sol y, con esta, la gran clepsidra del 2018 habrá dejado caer la última gota de este año, el cual se fue como en un soplido.
No sé si sólo a mi me parece o los años duran menos que antes. Cuando era niño dos meses duraban una eternidad, más aún cuando este tiempo era el que faltaba para terminar las clases. Ahí sí, todo parecía congelarse y detenerse. Hoy los meses se derriten en nuestras manos como helado en verano. Hasta podría decirse, si seguimos así, que mañana me despertaré y ya será algún día del 2020.
2018 fue un gran año para mí. Un año en donde si bien se asomaron algunas piedras en su curso, estas fueron sorteadas satisfactoriamente. Fue un año en el cual conocí y compartí con personas maravillosas las cuales ampliaron mi horizonte y conocimientos. Leí 46 libros, recorrí gran parte del Paraguay acompañado por el infatigable Feliciano Acosta, llevando sonrisas en forma de libros ahí donde se necesitaban. Pisé Panamá, conocí Costa Rica, me bañe en el Océano Pacífico, caminé y me divertí en el volcán Irazú y publique mi primer novela fuera de Paraguay (El cetro del Tahuantinsuyo). También, publique mi libro 16 en Paraguay (Aventuras a lo Supremo) y, ya casi en el estribo del año, firme contrato para la edición de mi tercer cuento infantil (Drilo el yacaré viajero).
Muchos temen al paso del tiempo, ese no es mi caso. Para mí, no hay que temer al tiempo sino a lo que hacemos o dejamos de hacer con él, así que si es cierto que el gran reloj de arena de Cronos se pincho y se desgrana más rápido que antes, solamente deberemos poner más ahínco y aprovecharlo mejor.
Una frase de autor anónimo dice:
"Somos lo que hacemos día a día, de manera que el éxito no es un acto sino un hábito"
Creo que esta reflexión de fin de año es una buena oportunidad para tomar el toro por sus cuernos y hacer que en el 2019 el éxito sea un hábito para nosotros, inclusive si alguna nube se presenta a lo lejos.
El año chino del perro se va y nos deja con el noble y generoso cerdo que, según dicen, traerá una buena etapa, lo cual no significa que estaremos libres de dificultades pero podremos superarlo con un poco de paciencia y cuidados. No sé si esto sea cierto...o un simple cuento chino que sólo tenga que ver con los efectos de los continuos brindis que para estas fechas eleva nuestra alcoholemia, lo que sí es cierto es que quiero desearles a todos que el 2019 sea un año pleno y que podamos superar las barreras que pretenden impedir nuestra felicidad, éxito, salud y... porque no... Amor.
¡Un ciberabrazo de luz y un muy feliz 2019 cargado de éxitos y buena lectura para todos!


sábado, 15 de diciembre de 2018

Cuando los personajes cobran vida o cuando la vida se hace personaje.



Cuando se lee un libro, de esos que atrapan desde el primer renglón, uno suele identificarse con alguno de los personajes haciendo que este cobre vida. Hasta podría decirse que ese personaje se siente tan, tan real que hasta da ganas invitarlo a tomar una taza de té y discutir tal o cual acción tomada en su paso por aquel mundo imaginario en el que fue colocado por el autor. Es así que existen lectores que se enojan con el creador de una obra porque tal o cual personaje actuó de un modo o dejo de hacer tal o cual cosa.
Entonces uno se pregunta ¿De donde surgen esos personajes entrañables? ¿Acaso el escritor los saca de alguna galera y los introduce con un pase mágico en el texto?
Lamentablemente, para el desánimo de muchos, esto no es así. Los personajes surgen de la observación que, día a día, el autor hace de su entorno. Un portero atento, un taxista argel, un hijo, una hermana del corazón, una amiga, un amor imposible mezclado con la figura escultural de otra persona, incluso el mismo autor, son las bases, que dan vida a esos entrañables personajes como Cirano de Bergerac, el Principito, Sinuhe el egipcio, Sandokan, y  Perci Jackson, entre otros.
Observar y escuchar al mundo que nos rodea son las bases y las herramientas para poder, de forma segura, tomar nuestros sentimientos, vivencias y opiniones y transformarlas en historias ficticias... o no tanto. 
Es por eso que agradezco de todo corazón a todos aquellos seres que me permitieron captar su esencia y con esta darles el alma a mis personajes. También, porque no hay que dejarlos de lado, agradezco a todos a aquellos sin los cuales los villanos de mis novelas no lo serian tanto.
En fin, bondad y maldad, envidia y lealtad, rico y pobre, siempre estuvieron en toda época y parte del mundo, sólo hay que saber observar, escuchar, “rumiar”  y un personaje estará listo para vivir, para y con el lector, una nueva aventura.


lunes, 29 de octubre de 2018

Bibliografía Aventuras a lo Supremo


El trabajo de investigación que se llevó a cabo para la creación de esta novela fue realizado casi en su totalidad a través de libros e Internet
Libros consultados:
  • Lecciones de historia Paraguaya, Víctor Natalicio Vasconcellos, Edición del autor, Paraguay, 1970.
  • El Paraguay colonial, Efrain Cardozo, Ediciones Niza, Buenos Aires, 1959.
  • Espías del Dictador Francia, Benjamin Vargas Peña, Edición del Autor, Argentina, 1982.
  • La vida solitaria del Dr. José Gaspar de Francia, Dictador del Paraguay, Justo Pastor Benitez, Carlos Schauman editor,2ª edición, Asunción, 1984.
  • Vicente Antonio Matiauda, Soldado paraguayo de Artigas, Margarita Duran Estragó,SERVILIBRO, Paraguay , 2004.
  • Augusto Roa Bastos "Caidas y resurrección de un pueblo", Ruben Bareiro Saguier, SERVILIBRO, Paraguay,2006.
  • Cuentos completos, Augusto Roa Bastos, DEBOLSILLO, España, 2008.
  • 2000 leguas por debajo de América, Emilio Salgari, Editorial Acme, Argentina, 1976.
  •   Popol Vuh, Libro sagrado de los mayas, Ediciones Libertador, Argentina, 2009.
Entre las páginas web utilizadas se encuentran:
  • https://www.facebook.com/asociacion.manduara/photos/a.463009806457/10152612676966458/?type=3&theater
  • http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-revista/casa-de-los-gobernadores-258323.html
  • http://www.artigas.org.uy/archivos/pdf/biblioteca_escolar/Artigas%20en%20el%20Paraguay.pdf
  • https://cvc.cervantes.es/actcult/roa/cronologia/cronologia01.htm
  • https://www.ultimahora.com/iturbe-el-pueblo-donde-nacio-la-literatura-roa-bastos-n1090277.html
  • http://elarcondelahistoria.com/expulsion-de-los-jesuitas-de-las-tierras-de-america-27031767/
  • http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-revista/vestigio-en-riesgo-295258.html
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Villa_Florida
  • http://www.cultura.gov.py/2012/04/cultura-restaura-sus-museos/
  • http://www.cultura.gov.py/2011/09/se-habilitaron-reformas-en-el-museo-casa-yegros-de-quyquyho/
  • https://www.youtube.com/watch?v=_LExmQDWT64
  • http://www.musicaparaguaya.org.py/profundo5.htm
  • http://surmilenario.blogspot.com/2012/02/serpiente-amaru-sabiduria-en-el-cielo-y.html
  • http://palaeos-blog.blogspot.com/2013/01/el-primer-plesiosaurio-de-agua-dulce.html
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Mesosaurus
  • https://www.icog.es/TyT/index.php/2016/02/almejas-de-agua-dulce-que-fueron-pisoteadas-por-dinosaurios/
  • http://www.portalguarani.com/2499_manuel_atanasio_cabanas.html
  • http://www.geologiadelparaguay.com/cratones.htm
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Extinci%C3%B3n_masiva_del_P%C3%A9rmico-Tri%C3%A1sico
  • https://www.ultimahora.com/kururu-kua-la-caverna-acuatica-que-se-ocultaba-el-amambay-n743811.html
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Emilio_Salgari
Agradezco especialmente a Mirta y Carlos Roa M. por su valiosa colaboración y a Alessandro von Eckstein, Feliciano Acosta y Fernando Targas quienes realizaron las traducciones de los textos en italiano, guaraní y portugués respectivamente.

jueves, 23 de agosto de 2018

Leer nos hace libres


Hace muchos años, mi querida  profesora de historia Margarita Arias me dijo que la mente es la más poderosa y eficiente máquina del tiempo, que con ella podemos viajar a cualquier época o lugar con sólo desearlo. Ahora bien, sabemos que toda máquina necesita un motor, en este caso la imaginación, y para que ese motor funcione se requiere de un combustible, y este, es la lectura.

 Se dice que “leer nos hace libres”. Libres de pensamiento, libres por tener criterio propio y no dejarse manejar por una moda o por lo que les digan, libres de nadar contra la corriente si se desea y se cree que es lo correcto.  Sin embargo, a pesar de todas estas bondades, porque ¿Quién no quiere ser libre?, hay quienes no leen. Y no leen, no porque no sepan hacerlo, sino porque argumentan no tener tiempo, porque es aburrido, porque hay otras opciones donde no se requiere esfuerzo mental… En fin, miles de excusas que aquellos que estamos en la misión del fomento de la lectura tenemos la obligación de rebatir mostrando y demostrando que la lectura es divertida, que puede mitigar, en parte, la soledad de un asilo de ancianos, distraer al enfermo en un hospital, hacer pasar el tiempo en un viaje en bus, que puede dar un momento de alegría y hacer la diferencia en un niño de un lugar lejano en un rincón del país.
También debemos hacer entender que el pequeño esfuerzo que se debe hacer para leer, es millones de veces más provechoso, e inclusive más rentable, que estar horas atrás de un realiti, un bailando, cantando , cocinando por un sueño o varias horas al día revisando el facebook o el wasap para ver el meme del político o de la modelo del momento.  
Es probable que muchos de ustedes piensen que soy un ingenuo quijote y que contra la tecnología no se puede. En parte tienen razón: Sí soy un quijote del fomento de la lectura y de la historia pero no estoy en contra de la tecnología sino que quiero que ella sea mi aliada. Quiero usar la tecnología no que ella me use.
Es muy común ver padres de familia, docentes o  personas de nuestro entorno que, aunque con buenas intenciones, al castigar a sus hijos por algún motivo les sacan el celular y los mandan a leer. Este hecho genera una repulsión automática del niño hacia el libro, quien inconscientemente se transforma en su enemigo, siendo esta reacción precisamente lo contrario de lo que sus padres buscaban originalmente.
Para fomentar hoy la lectura, en especial a los niños llamados de la generación Z, esos que nacieron con internet y un celular en la mano, debemos hacer de la tecnología nuestro aliado, no "el cuco" que "pervierte la mente del niño", como se decía hace algunas generaciones atrás del cómic. Uno de los elementos que la tecnología nos brinda como nexo para esa alianza deseada entre la lectura y la interacción con el ciberespacio es el código QR.  O sea, al insertar esta imagen o código QR dentro del texto, el niño podrá acceder desde su celular, por medio de una aplicación, a información adicional que enriquece a ese material que se está leyendo, como por ejemplo enlaces a páginas web informativas sobre el tema tratado, videos de los lugares descriptos, comentarios del propio autor, realidad aumentada, entre otros.
Como el QR hay decenas de opciones para hacer pasar a la lectura al siguiente nivel y, de paso hallar nuevos aliados, nuevos lectores.
Por suerte en Paraguay somos varios los quijotes del fomento de la lectura que pretendemos hacer la diferencia y, en el proceso, motivar a otros para que se sumen a esta quijotada que tanto bien puede hacer al país. Y aunque digan que esta diferencia es el equivalente a una gotita en el mar, por lo menos se hizo y estoy seguro que gotita a gotita lograremos un mar de lectores.

martes, 12 de junio de 2018

De ferias y libros que buscan dueños

Me quedé con las ganas de varios libros. ¿Cuánto cuesta este de Murakami? 130.000 dijo el vendedor sin pestañear. Entonces pensé para mis adentros, en lo mucho que me cuesta vender cualquiera de mis libros, cuyos precios no pasan de 35.000 guaraníes.
¿Y esta edición completa de García Márquez? Mejor no les cuento la respuesta. Me conformé con un libro más barato que el autor japonés publicó hace ya varios años, y continué esperando el momento de decidirme a pagar casi 200.000 por el último libro de Harper Lee. Sí, estoy hablando de mi experiencia en la Feria Internacional del Libro de Asunción, edición 2018, que ayer cerró sus puertas.
Parafraseando a Chiquita Barreto me dije a mí misma: Mi misma, dejá de sentirte mal por no poder comprarte veinte libros, estás acá para acercar a los niños la lectura, no para leer vos. Tiene razón la Barreto, hay que aclarar bien las cosas para encontrar el lado positivo a la muestra librera, una de las más completas que he visto en los últimos años, en cuanto a actividades se refiere.
Al contrario de lo que sostenía hoy en la red social Facebook un apreciado historiador que no voy a nombrar para que no me fumigue: la feria estuvo llena de maestros y de escolares. Los he visto con mis propios ojos, porque Dios me ha regalo energía para ir casi todos los días a cumplir con algún enriquecedor compromiso.
Sólo para nombrar algunas actividades muy convocantes en torno al libro y a la lectura, quiero mencionar al Safari Cultural Yoleo que organiza la Unesco con el Ministerio de Educación, y que en dos jornadas, dedicadas a la literatura y a la historia, juntó a alumnos de colegios de varias partes del país, como Benjamín Aceval (Chaco) y Sapucai, además de Asunción y alrededores.
Las actividades denominadas “Encuentro con el autor”, y que se han desarrollado prácticamente todos los días de mañana y de tarde, han juntado a los alumnos lectores con los autores de los libros que trabajan en las aulas, con maravillosos resultados para ambos. Los niños tienen la posibilidad de despejar todas sus dudas con respecto a la obra y descubren que el escritor/a es un ser de carne y hueso que lleva al papel hechos cotidianos condimentados con la fantasía. Y los escritores se nutren del cariño de esos lectores de estreno o ya experimentados.
Otras de las actividades fantásticas que se realizaron en el marco de la FIL 2018 son las que llevó a cabo Clubdelibros Paraguay. Liderado por dos quijotes: Feliciano Acosta y Alejandro Hernández, este año convocaron a dos representantes de las centrales de Costa Rica (Evelyn Ugalde ) y de Argentina (Patricia Aurelio), y realizaron unas jornadas maratónicas e inolvidables que los llevó hasta Concepción y hasta a una escuela de 120 alumnos en una pequeña localidad que queda cruzando el río, además de todas las que realizaron dentro de la feria. También se debe destacar el trabajo de los narradores y cuentacuentos que trabajaron muchísimo y tuvieron eventos muy concurridos.
En cuanto a los maestros, la editorial Atlas organizó una jornada de capacitación docente, dictada por Nelson Aguilera, a la que acudieron muchísimos docentes. Esto enmarcado entre las actividades diarias dirigidas a los mismos, en lo que se llamó Semana de la Educación, con muchos actos.
No podemos dejar de mencionar las presentaciones de nuevos libros, de autores nacionales y extranjeros, que vienen a enriquecer la oferta librera (claro, no a los escritores). Pero que, sin embargo, tiene una enorme importancia para un país que se va acostumbrando, lentamente, pero se va acostumbrando, a leer. Como diría mi abuela, nahenduséi (no quiero escuchar) que en Paraguay no se lee. Esto está cambiando, no se lee como en la Argentina que la gente viaja en los trenes con un libro en la mano, o como en los países europeos donde hay tantas librerías como aquí los carritos de lomitos.
Pero se está instalando la costumbre de invertir en libros, especialmente para los niños, que es la etapa donde se les debe inculcar el amor a la palabra impresa. ¿Cómo se explica que las editoriales editen tantos títulos si no vendieran?
El domingo, presentó su nueva novela, “Humo”, una escritora ecuatoriana que ubica su historia en Paraguay, un país donde vivió un tiempo y que la ha marcado en el corazón. Ella, premiada y exitosa, lo reeditó acá y vino a darlo a conocer.
El mismo día, Mirta Roa presentó un libro álbum sobre su padre. Se trata de un texto que nos muestra al Roa Bastos más humano jamás visto. Cuando José Luis Ardissone pasó a leer dos de las cartas que se reproducen en el mismo, una de ellas dedicada a su hija, uno descubre todo el peso de la necesidad económica, las frustraciones, las ausencias, las presencias, alegría y pesares que envuelven a un escritor y a su familia.
Mientras el auditorio quedaba mudo ante ese hecho, decenas de niños corrían alrededor de un stand con sillitas pequeñas y grandes figuras para colorear.
Al costado del escenario, esperaba para Rolando Chaparro para cantar a viva voz. Más allá, una parejita se quitaba selfies con una obra erótica de fondo y unas amigas invitaban a acompañar a una autora que leería poesía en el auditorio de arriba, mientras otras insistían en ir a otra sala en el entrepiso, o en el Sthephen Hawking.
¡Hay demasiadas actividades!, se exasperó una delicada dama, pero no como plagueo, sino como disculpándose de no poder ir a todas, aunque no le faltaban ganas.
Ayer, cerrando la FIL Asunción, la escritora Gladys Luna presentaba la historia de un perrito muy especial. Ojalá que encuentre niños que la adopten como mascota.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Presentación en Encarnación de "La sonrisa y la sombra de los cuentos"

En un mundo en donde las apariencias y los prejuicios son el pan de cada día el decir que la autora del libro “La sonrisa y la sombra de los cuentos” es una adolescente de 13 años haría que más de uno de aquellos que se creen “lectores eruditos” desestimen la obra y la dejen en el estante de la librería. Sin embargo, puedo afirmar que ellos se lo pierden.
Si bien es cierto que Mia nació en 2004 estoy seguro que ha leído mucho más que muchos de nosotros. Edgar Alan Poe, Anne Rice, Alejandro Dumas, William Shakespeare, Sheridan Le Fanu, Charles Dickens, no son simples nombres en una clase de literatura, son mucho más. Son amigos de tardes de verano o de lluvias de invierno, son amigos de encuentros furtivos en las distintas librerías de Asunción que con sus textos la han llevado al inicio de un nuevo camino. El camino de la creación literaria.
 Del mismo modo que una oruga se transforma en crisálida y está en mariposa, Mia comenzó el difícil proceso de transformación, saliendo lentamente de su capullo de lectora para comenzar a desplegar sus alas de lectora-escritora, todavía arrugadas por la transformación, pero fuertes y prometedoras.
“La sonrisa y la sombra de los cuentos evidencia este proceso de transformación que va desde la inocencia de “Libertad” y la de aventuras de ficción en “la traición del sol y la sombra”, al escalofrió que provoca leer “Lucette”, cuento este que me hizo recordar “El misterio del cuarto amarillo” de Gaston Leroux pero mucho más truculento.
Dividido en dos partes bien definidas, los cuentos de “La sonrisa”, alegres, luminosos y varios de ellos tiernos, se contraponen a los de “la sombra”, atrapantes, misteriosos y en algunos casos bien de miedo.
Finalmente: ¿Es este un libro de cuentos escrito por una adolescente? Si tomamos esta pregunta en función a la edad cronológica de la autora esto es cierto, sin embargo, no siempre se conoce ni debe juzgar el contenido de un producto por el lugar donde este está envasado, pues nos podemos llevar grandes sorpresas. Y esta es una de ellas y estoy seguro que las seguiremos teniendo de la mano de Mía Lujan Duarte Quintana.


domingo, 16 de julio de 2017

Juntos por siempre.

Cada vez que escribimos un texto nos imaginamos el universo en donde este se desarrolla, sus personajes, sus distintas maneras de actuar… sin embargo esa visión, tan particular, es la del escritor. Es en este punto que nos preguntamos: ¿Cuál será la visión del lector sobre la obra? ¿Captará aquellas líneas ocultas que introdujimos para denunciar o sensibilizar sobre un tema específico?
Cuando el pasado 16 de junio fui invitado por la directiva del colegio “Las Mercedes” de Caraguatay, cuyos alumnos leyeron entre otros textos de diversos autores mi libro “Historias de la gente y más allá”, pensé que sería otro “encuentro con el autor”, como los que suelo asistir en donde, luego de una charla sobre la obra en cuestión, los alumnos hacen preguntas. Sin embargo, esta vez no sería yo el que hablaría.
El novelista polaco Joseph Conrad escribió una vez:”El autor sólo escribe la mitad del libro. De la otra mitad debe ocuparse el lector.” Es precisamente esa mitad, tan propia del lector y de tan difícil acceso para el escritor la que fue revelada aquella mañana por esos talentosos alumnos quienes no solo leyeron cada uno de los cuentos, sino que los desmenuzaron hasta su última fibra para después reconstruirlos en nuevas creaciones. De esta manera los cuentos pasaron a ser poesías, obras teatrales y canciones que si bien eran distintas al texto original conservaban cada uno de los elementos, cada línea oculta, cada mensaje velado.
A continuación les dejo el cuento “Juntos por siempre” y la canción que una de las alumnas junto con su hermana Gabriela Chamorro compusieron inspiradas en él.

—Verónica, se está tomando muy a pecho la situación de este paciente cuyo estado sólo un milagro puede revertir —dijo, suponiendo mi inconsciencia, el médico a la enfermera que con esmero me había atendido los últimos cuarenta días—. Vaya a descansar. Por si no se percató su turno ha terminado hace un par de horas.
—No se preocupe por mí, doctor. En cuanto a los milagros…
La conversación fue interrumpida y el sonido persistente del monitor y el de otros equipos a los que estaba conectado pasó a segundo plano, ante el alboroto de sirenas y correr de médicos por el pasillo contiguo a la habitación.
—Doctor, ha ingresado a Urgencias una paciente con muerte cerebral —dijo una enfermera que ingresó bruscamente a la habitación.
—¡La sigo de inmediato! —respondió el médico dejando mi historial sobre la cama—. Verónica… quédese aquí. Ya sabe qué hacer.
El doctor salió presuroso de la habitación mientras Verónica, siguiendo el protocolo para estos casos, me preparaba para el eventual trasplante.
Minutos después, el teléfono de la habitación sonó y mis ojos se cerraron.
—¡Ey! ¡Cabezón! Siempre supe que te gustaba vaguear… pero cuarenta días en cama… ¿no te parece mucho?
—¿Paty? ¿Qué hacés acá? —pregunté, sorprendido al ver a mi amiga sentada en la cama donde me encontraba.
Paty era una de las pocas personas a las que podía llamar amiga con mayúsculas.
Nuestra amistad surgió una fría y luminosa mañana de junio luego de sentarme junto a ella, en uno de los pupitres delanteros del 4º grado “D” de la escuela de mi nuevo barrio.
Ingeniosa, inteligente y cómplice, Paty siempre fue esa clase de hermana del corazón para quien los secretos no existían.
Compartíamos todo. Hasta sarampión tuvimos al mismo tiempo.
—¿Por qué no me dijiste que estabas internado la semana pasada cuando me llamaste por mi exposición? ¿Creías que no me enteraría? —me regañó, aunque sonriendo angelicalmente.
—Es que te escuché tan feliz por el éxito de tu exposición pictórica en París y la posible gira por Alemania que no me atreví a contártelo… Pero, ¿quién te avisó?
—Entre nosotros no puede haber secretos que duren… y más cuando presentimos que el otro está en problemas. ¿Acaso yo te conté cuando perdí casi todo en aquel incendio de mi departamento en Buenos Aires? O ¿la vez que casi muero en la avalancha de nieve mientras esquiaba en Innsbruck? Sin embargo, vos estuviste junto a mí como por arte de magia.
—Tenés razón, es como si estuviéramos conectados por un hilo invisible… Imaginate si nos hubiéramos casado como te empecinabas en decir cuando teníamos once años —dije riendo como no lo había hecho en mucho tiempo.
—Y mirá que si hubiese pasado de seguro me hubiese ahorrado unos cuantos golpes de la vida… Pero la culpa no fue mía, vos siempre fuiste un pícaro con las mujeres —dijo golpeando levemente mi brazo con su puño.
—Sí, Greta… volvés a tener razón —dije con disgusto.
—Disculpá, no fue mi intención hacerte recordar. Yo me refería a Verónica, tu enfermera.
—No te preocupes. Si todo sigue como hasta ahora, pronto no importará su desagradable recuerdo ya que no tendré a este tonto corazón que se acongoje… Disculpá, ¿dijiste Verónica? ¿Qué tiene que ver la enfermera en esta conversación? ¿La conocés?... ¡Sabía que alguien tenía que avisarte!
—En verdad, no la conozco en persona. Pero sí hable con ella al día siguiente de nuestra conversación.
Después de colgar el teléfono tuve la intuición que algo ocultabas.
Así que después de pasar la noche en vela, decidí llamar al número del que me habías llamado y ella atendió. Vos estabas dormido y Verónica al notar mi pesar me contó todo lo que acontecía, incluyendo lo preocupada que estaba porque tu situación era muy delicada y esa mañana se habían enfrentado a la negativa de los familiares de un posible donante compatible.
Gracias a esa conversación tomé conciencia de lo importante que es la donación de órganos y lo egoísta que puede ser el ser humano en esos casos. Así que hice lo que debía al respecto: cancelé la gira, guardé mis cuadros en mi departamento de París y compré el pasaje para el primer avión que venía para esta ciudad.
—Exponer en Berlín fue tu sueño desde que pintábamos con témperas en la clase de Dibujo. No debiste…
—¿Seguís con la costumbre de interrumpir a tus mayores? Acordate que soy cuatro meses mayor —dijo sonriente, volviendo a fingir un regaño.
—Está bien, maestra ciruela, ¿qué quiere enseñarme ahora?
—Nada, simplemente quiero entregarte un regalo —dijo, dándome una caja azul un poco más grande que mi puño cerrado.
Impaciente, abrí el paquete.
—¿Qué es esto? No… ¡No puedo aceptarlo!
—Ya no lo necesitaré y vos reemplazaste el tuyo por uno de granito luego que Greta destrozó tus ilusiones dejándote en Pampa y La Vía.
Es hora que te des una nueva oportunidad. ¿Acaso no sos vos el que dice que siempre me salgo con la mía? … Si bien los sueños de esa chiquilla de once años no se cumplieron, ¿qué mejor manera de estar juntos por siempre?
Con una extraña y cálida sensación que desde mi pecho irradiaba a todo mi cuerpo, aturdido y con la voz pastosa, desperté. El persistente y monótono sonido del monitor volvió a hacerse presente e inundaba toda la estancia, aunque esta vez se escuchaba más acompasado y rítmico.
Verónica, que dormitaba sentada en una silla junto a la cabecera de mi cama, despertó abruptamente y al notar que estaba despierto su rostro se iluminó.
—Lo conseguimos —susurró mientras acomodaba mi almohada y sábanas—. Unos minutos más y se nos muere. En el momento justo encontramos un donante compatible… Una mujer… que fue atropellada al bajar de un taxi aquí frente al hospital.
—¿Quién… era?... ¿Cómo… se llamaba?... —pregunté balbuceando. Verónica palideció y fingió no escuchar mis palabras mientras hacía que revisaba los equipos que seguían conectados a mí.
—¿La donante era… Paty? ¿Patricia Sandoval? —volví a preguntar sin obtener respuesta, salvo un par de lágrimas que rodaron sobre las mejillas de la sorprendida joven.
—¡Ay amigo! ¡Amigo! no preguntés lo que ya sabés y que no te responderá alguien que en demasía se preocupa por vos y te ama…
Creo que será más difícil de lo que pensé enseñarte a usar mi corazón —dijo Paty con su enorme y angelical sonrisa rebosante de felicidad antes de transformarse en un estallido de luz.
Muchas gracias a cada uno de aquellos que disfrutan de la lectura y me demuestran que sigo la senda correcta.

domingo, 9 de julio de 2017

“El código QR es un valioso aliado para la lectura”

  • Por Milia Gayoso-Manzur
  • milia.gayoso@gruponacion.com.py
  • La Nación 22/6/17

– ¿De qué trata tu nueva novela?




– "El secreto de Paraguarí" es una novela destinada y protagonizada por adolescentes. De hecho es la primera vez que mis personajes principales son niños de 13 años. La novela comienza en el presente con Jorge, que por primera vez viaja solo en un ómnibus desde Asunción a Paraguarí, en donde lo recoge su tía Ali, reconocida arqueóloga nacional, y su prima Claudia. Desde ese momento una sucesión de acontecimientos y aventuras les hacen descubrir un secreto que les permite realizar el viaje de sus vidas.

– ¿Por qué elegiste Paraguarí como escenario de esta nueva aventura?
– En primer lugar la topografía de Paraguarí me pareció ideal para comenzar una novela de este tipo, que es el comienzo de una zaga de aventuras por la historia, y en segundo lugar porque es una ciudad de la que todos conocen y donde hay mucha historia de la que paradójicamente poco se conoce, en especial sobre la época en que en esta se encontraba una gran e importante estancia jesuita con varias cabezas de ganado ubicada precisamente donde hoy se encuentra la Gobernación de Paraguarí.

– ¿Investigaste mucho? ¿En cuánto tiempo escribiste la novela?
– Es difícil determinar cuánto tiempo tardé en escribir la novela, ya que originalmente la escribí entre el 2009 y el 2010 a pedido de una editorial que deseaba publicar una colección de libros de autores nacionales que salieran con un periódico, pero el proyecto no avanzó y la novela quedó en la computadora, agregándole o sacándole algunas partes de vez en cuando, hasta que el año pasado se presentó la posibilidad de publicarla con Editorial En Alianza, quien la incluyó dentro de su plan lector, que fue presentado en el marco de la FIL Asunción 2017.

– ¿Por qué crees que es importante que se conozca la historia?
– Porque creo que es necesario que se cambie el bien arraigado concepto de que la historia es una materia difícil, aburrida, sin ninguna utilidad, en síntesis un "cuco". Este concepto probablemente venga de una mala manera de enfocarla en las aulas y es eso lo que se debe cambiar, ya que el individuo que no conoce nuestra historia es como un árbol sin las raíces desde donde debería absorber su identidad, entender el presente y proyectarse al futuro.
La historia de Paraguay es fascinante y existe mucho material para ser contado. Solo es cuestión de proponerlo y ponerse a leer o, en nuestro caso, a escribir.


 Portada de la novela.



RESPUESTA RÁPIDA

– Tengo entendido que este es el primer libro en Paraguay que incluye códigos QR. ¿Podrías comentarnos de qué se trata y cómo puede fomentar la lectura?
– Día a día vemos como personas de nuestro entorno, aunque con buenas intenciones, al castigar a sus hijos por algún motivo les sacan el celular y los mandan a leer. Este hecho genera una repulsión automática del niño hacia el libro, quien inconscientemente se transforma en su enemigo, siendo esta reacción precisamente lo contrario de lo que sus padres buscaban originalmente.
Para fomentar hoy la lectura, en especial a los niños llamados de la generación Z, esos que nacieron con internet y un celular en la mano, debemos hacer de la tecnología nuestro aliado, no "el cuco" que "pervierte la mente del niño", como se decía hace algunas generaciones atrás del cómic, y es precisamente el código QR un elemento nuevo que nos permite esa alianza deseada entre la lectura y la interacción con el ciberespacio. Según Wikipedia, "un código QR (Quick Response code, 'código de respuesta rápida') es la evolución del código de barras. Es un módulo para almacenar información en una matriz de puntos o en un código de barras bidimensional. La matriz se lee en el dispositivo móvil por un lector específico (lector de QR) y de forma inmediata nos lleva a una aplicación en internet que puede ser una web, un video en youtube, entre otros".
O sea, al insertar esta imagen o código QR dentro del texto que se está leyendo, el niño podrá acceder desde su celular a información adicional que enriquece a ese material que se está leyendo, como por ejemplo enlaces a páginas web informativas sobre el tema tratado, videos de los lugares descriptos, comentarios del propio autor, entre otros.
Creo que fue algo acertado el que Editorial En Alianza me haya apoyado en esta propuesta de introducir códigos QR dentro del texto enriqueciéndolo y haciendo más agradable la experiencia de leer. Como dije anteriormente, el joven de hoy nació con el celular en la mano y esta es la manera ideal de que usemos esta herramienta para combatir la poca lectura en nuestras sociedades.

– ¿Qué mensaje deja esta historia?
– Esta novela, como mis otros escritos, encierra además de hechos históricos disimulados en la aventura varios valores y elementos como son la confianza, el ingenio, la determinación, la honestidad, los cuales se transmiten en el inconsciente del lector. De hecho, el secreto de esta novela se basa en tres conceptos encerrados en tres palabras claves: "conocer", "imaginar", "creer".


lunes, 29 de mayo de 2017

“Los ojos de Sejmet”, la nueva novela de Alejandro Hernández


“HISTORIA, CIENCIA FICCIÓN… ROMANCE Y SOBRE TODO MUCHÍSIMA AVENTURA”
  • La novela “Los ojos de Sejmet”, editada por Editorial En Alianza, tendrá su presentación en el marco de la FIL Asunción, el próximo sábado 3 de junio a las 18:00 en el auditorio Epifanio Méndez Fleitas (en la planta baja del Centro de Convenciones Mariscal).
-“Los ojos de Sejmet”, suena mucho a película de aventuras egipcia, Alejandro. De las basadas en esos misterios insondables de Egipto. ¿Sejmet es en tu nueva novela la diosa hija del dios Ra, de la tríada de Menfis?
-¡Ojalá sea película alguna vez!, de hecho el argumento da para serlo. En cuanto a tu pregunta, sí, es la misma de la triada menfita y “culpable” de que se inventara la cerveza.
-¿Y cómo la recreás, es una historia de ciencia ficción, de onda arqueológica, o a través de otros personajes?
-Es un poco de todo. Los personajes principales son arqueólogos que después de muchas peripecias y aventuras, gracias a los ojos de Sejmet, viajan en el tiempo a la época de Alejandro Magno y de Ramsés II. También viajan a una realidad paralela de la historia, y a pesar que la novela comienza y termina en los años 50´, asisten junto a la diosa Hator a la caída del muro de Berlín. Como verás, tiene historia, ciencia ficción, onda arqueológica, un poco de romance, pero sobre todo muchísima aventura.
-Te preguntamos eso porque tus anteriores novelas son de ese género.
-En realidad el tema específico de Egipto se trata en 6 de mis 15 libros y en algún que otro pasaje en algunos de los otros libros. Creo que lo que más describiría a mi “género” es que son novelas de aventuras con base en la historia por un lado y que ponen en relieve los valores humanos por el otro.
-¿Porqué creés que es importante que se conozcan esas historias?
-Como dije en otra entrevista reciente, creo que es necesario que se cambie el bien arraigado concepto de que la historia es una materia difícil, aburrida, sin ninguna utilidad, en síntesis un “mal trago” puesto en el medio del programa de estudios y el cual se debe pasar y olvidar. Este concepto probablemente venga de una errónea manera de enfocarla en las aulas y es eso lo que intento cambiar desde mis obras ya que el individuo que no conoce la historia es como un árbol sin las raíces desde donde debería absorber su identidad, entender el presente y proyectarse al futuro. Estamos en un mundo globalizado y la historia de la humanidad es parte de nuestra herencia, nuestra raíz.
-¿Vos empezaste con poesía, luego escribiste cuentos o directamente novelas?
-Empecé directamente con la novela. De hecho mi primera novela “Conspiraciones Faraónicas” publicada en 2003 fue un cuento que se me escapó de las manos y terminó en una tetralogía. Recién en 2010 vino mi primer cuento infantil “El aprendiz de brujo y el hada” y en 2012 llegó “Nueve vidas”, una colección de cuentos cortos. Nunca escribí poesía, debe ser porque no soy muy afín a la lectura de ese género.
-Alejandro, “Los ojos de Sejmet”, ¿es como la mirada “que todo lo ve” o leeremos un “alter ego” de la diosa, por ejemplo a través de una reencarnación? Ya ves, estamos tratando de que nos cuentes la esencia, nada menos. ¿O va por otro lado el meollo?
-Totalmente por otro lado. La novela “Los ojos de Sejmet” se basa en la leyenda de Sejmet y una continuación a esta que agrego y que es fundamental para el desarrollo de la misma. Esta obra tiene muchos elementos, creencias y costumbres del antiguo Egipto como una posición frente al saqueo, oficial o privado, y destrucción del patrimonio de la humanidad, como también que lo que pasó ya pasó y no podemos cambiarlo, sin embargo, debemos aprovechar la experiencia para aprender y crecer como seres humanos.

-¿Por qué Egipto, Alejandro? Te pregunto porque imagino que habrás tenido que investigar mucho esa cultura para escribir una novela sobre una de sus divinidades. ¿Cuánto tiempo juntaste datos, investigaste, para este libro?
-El antiguo Egipto es algo q
ue me atrae desde que tengo memoria, de hecho ni bien aprendí a leer devoraba todo material que cayera en mis manos sobre la antigüedad, pero fundamentalmente sobre el antiguo Kemet, tierra negra, como lo llamaban al país del Nilo sus antiguos habitantes. Si bien es cierto que hay mucha investigación sobre Egipto y su mitología, lo que más tiempo me llevó fue lo referente a Alejandro Magno y los detalles que hacen a ambientación geográfica e histórica de la novela.
-Contanos el proceso que te lleva a escribir una novela. ¿Primero lo tenés en la mente, y luego escribís, o durante la escritura vas ideando, cómo se produce eso en tu caso y específicamente en el de esta obra?
-Hay una idea inicial vaga, pero generalmente esta va evolucionando y transformándose a medida que se va realizando la investigación. Los ojos de Sejmet surgió con base en mi novela “La princesa sin rostro” publicada en 2010 pero escrita en 2007, de hecho el personaje femenino principal tiene el mismo nombre en ambas novelas, pero es evidente, al leer las dos obras, que casi nada tienen en común salvo la época de inicio de ambas, que hay arqueólogos de por medio y un viaje en el tiempo. Tengo entendido que esta es la segunda novela en Paraguay, la primera es “El secreto de Paraguarí” que se presentará en la FIL Asunción el jueves 8 de junio a las 14.00, en la que se utiliza el llamado código QR dentro del texto.
-¿Son las nuevas tecnologías aliadas de la literatura?
-En una entrevista reciente dije que debemos hacer entender que la tecnología no es un “cuco” al que se tiene que desterrar y encerrar bajo cuatro candados, sino que es un aliado para el fomento de la lectura. Gracias a lo códigos QR insertos en el texto y mediante una aplicación decodificadora instalada previamente en el celular, el lector puede acceder a informaciones adicionales como ser links de temas específicos, videos de Youtube, entre otros, relacionados a ese texto. Creo que fue algo acertado el que Editorial En Alianza me haya apoyado en esta propuesta de introducir códigos QR dentro de estas obras enriqueciéndolas y haciendo más agradable la experiencia de leer. El joven de hoy nació con el celular en la mano, y esta es la manera ideal de que usemos esta herramienta para combatir la poca lectura en nuestras sociedades. Ojala pronto otros autores nacionales se den cuenta de las posibilidades que el QR aporta a la literatura y copien esta iniciativa.
-En cuanto a la difusión de los lanzamientos literarios actualmente, ¿te parece que en nuestro país se le da suficiente espacio a todos los escritores, sólo a algunos o eso se logra más fácilmente si se tiene amigos periodistas que también son escritores?
-En lo que respecta a los lanzamientos creo que es más importante y efectiva una campaña hecha por el propio autor y la editorial desde internet para potenciar la imagen del libro, que los periódicos de papel. De hecho toda publicidad ayuda, pero si deseamos llegar al lector joven, la mayoría, como dije anteriormente, nacido en la era digital y perteneciente a la “generación Z”, la publicidad en redes sociales e internet es fundamental. Se dice desde siempre que Paraguay es “el país de los amigos” pero si tu obra no tiene calidad o es incipiente, aunque sea de compromiso, nadie te publicará más de una vez en un periódico. No creo en la supremacía y mucho menos rivalidad entre escritores “viejos” o “jóvenes”, “asuncenos” o del “interior”, sólo hay escritores y su mayor visibilidad, que finalmente la juzga y da el lector, no depende de las veces en que se salió en un diario, u otros argumentos ajenos al trabajo en la obra literaria de ese escritor. El vedetismo generalmente perjudica ya que resta al escritor el tiempo que debería estar utilizando para pulirse, formarse y fundamentalmente escribir.
-¿Vos creés que en este momento se está dando más espacio a la producción literaria en nuestro país, en general, o no?
-Sí, y creo que el motivo de esto es que al parecer la demanda está aumentando porque cada día se ve más gente leyendo en plazas, lugares públicos y buses.
-¿Qué esperás de este nuevo libro tuyo, Alejandro?
-Deseo que disfruten de la novela pero sobre todo que esta, de alguna manera, cree conciencia en la importancia de respetar el pasado y lo relacionado a la protección del patrimonio. En un mundo en donde se nos pretende inculcar que lo viejo debe destruirse y ser reemplazado por lo nuevo, despreciando nuestra historia, derrumbando lugares emblemáticos para construir shoppings, estacionamientos o edificios, y tratar de lavar la conciencia con un grafiti descascarado, como fue en el caso de la casa de Monseñor Hermenegildo Roa en Villa Morra, el hacer y sentir parte de nosotros la historia y el respeto a esta es fundamental.