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sábado, 19 de febrero de 2011

La Ambrosía: Alimento y veneno de los dioses del Olimpo mediático

Dos compañeros de facultad, Eduardo y Gustavo, se encuentran en un café con Horacio, quien acaba de llegar del extranjero después de quince años y como es lógico, comienzan a recordar viejos tiempos. De pronto el recién llegado pregunta:
- ¿Qué pasó con Fiorela?
- ¿Fiorela?-responde Gustavo.
- Si aquella diosa que era nuestra compañera cuando cursábamos el primer año. ¿No se acuerdan? Hacia una propaganda de cerveza en biquini azul...Creo que anduvo de novia con Rodrigo Báez, el futbolista al que tiempo después transfirieron a un club de Uruguay. ¡Ese si que era un ídolo!
- Ahora que lo decís... ¡Desapareció del mapa!- contestó Gustavo-. Hizo varias propagandas infartantes posteriormente a aquella y después se la tragó la tierra.
- A Rodrigo lo ví hace dos domingos en la cancha- intervino Eduardo.
- No me digas que tu club lo trajo del extranjero- dijo Horacio maliciosamente, ya que el club de los amores de su amigo acababa de descender de primera.
- El no juega más. Ahora vende gaseosas y panchos en la tribuna...
¿Pero como? se preguntaran los lectores de estas líneas ¿Acaso Horacio no dijo que Fiorela era una diosa y Rodrigo un ídolo? ¿Como puede ser que una diosa desaparezca y un ídolo venda gaseosas en la cancha?
Y sí, en el mundo moderno esto es cosa de todos los días.
En la antigüedad, dioses como Zeus, Ra, Melkart, Teshub, entre otros de distintas mitologías, tenían el poder de la inmortalidad. Aunque algunos, celosos, intentaron matar a alguno de sus pares, como es el caso de Seth y Osiris, finalmente se darían cuenta que sus intentos serian en vano.
Eran tiempos en que los mortales les levantaban majestuosos templos, estatuas de oro y se postraban en los lugares de culto de aquellos seres inmortales.
Eran otros tiempos...Hoy la cosa es muy distinta. En el mundo de la velocidad y lo descartable, los adolescentes, bajan de Internet las imágenes de sus dioses para ponerlas en las carpetas de la escuela y en los salva pantallas de las notebook; ven a sus ídolos en la televisión y los escuchan en videos bajados de Youtube y en otros tantos lugares “de culto”.
¿Abría sobrevivido en este mundo tecnológico y mediático Osiris? Seguramente el dios del desierto, a pesar de que el crimen hubiera tenido amplia cobertura televisiva, radial y sido tapa de periódicos y revistas, hubiera optado por el arma más letal que se haya creado contra un dios. El olvido mediático. Esta arma, que surge como efecto secundario cuando el dios deja de consumir la ambrosía de la fama, hace que los adoradores se olviden inmediatamente de este. Estoy seguro que ni los más férreos esfuerzos de la desesperada Isis podrían haber hecho algo contra esta destructora arma contra la cual no hay defensa ni antídoto posible, como en los casos de Fiorela y Rodrigo.
¿Cuantas Fiorelas y Rodrigos han brillado en el cielo del Olimpo mediático para de un día a otro desaparecer sin dejar huella? De un día para otro la televisión, la radio, periódicos, revistas de chismes, simplemente dejan de nombrarlos y meses después aquellos que se rasgaban las vestiduras y harían lo que fuera por estar cerca de “sus ídolos” simplemente los reemplazan por alguien más.
A de ser un duro golpe para aquellos que tocaban el cielo con la mano y de pronto...“sas” la pompa de jabón se pincha y caen al polvo del olvido.
Algunos de los dioses que fueron privados de su alimento mediático, supieron mantener el equilibrio en sus vidas y a pesar de haber caído en el olvido se levantaron y viven entre los invisibles, aunque la mayoría, al verse olvidados y desprovistos de su ración diaria de ambrosía mediática a la que son adictos, simplemente se dejan morir.
Pueden pensar que este nuevo desvarió es un “consuelo de tonto” por no estar siquiera en la trastienda del Olimpo de estos dioses modernos. Después de todo todos quieren probar de la ambrosía de la fama y ser adorados por millones de personas...Pero por lo menos, antes de probarla, leamos el prospecto para que sus efectos secundarios no nos maten al caer.

sábado, 12 de febrero de 2011

Los capitostes: Semidioses del Olimpo mediático

Se dice que los políticos,modelos, futbolistas y otros dioses del Olimpo mediático, son una raza aparte y por ello son como son. Sin embargo hay otros personajes, o según ellos “semidioses”, que si bien no tienen a los medios de comunicación para ponerlos en la glamorosa vidriera de la fama, se aprovechan de las miguitas de ambrosía que los dioses les dan. Estos sujetos son los CAPITOSTES.
Con el breve relato tendrán una idea de lo que hablo:
La larga espera en la cola de la caja del supermercado estaba llegando a su fin. La mujer que se encontraba delante de mí solo tenia un par de artículos, los cuales fueron pasando rápidamente por la lectora de código de barras. De pronto suena un celular, con la pseudomusica de un reguetón, la mujer atiende saca de su monedero un papel y un bolígrafo y empieza a anotar... 2 Kg. de papa, 1 caja de jabón en polvo...luego de anotar unos diez artículos más dice:
- Vuelvo en un rato mi patrona quiere otras cosas...
Un momento, me dije por mis adentros, ¿esta fulana va a seguir haciendo compras y nos dejará acá esperando?
Dicho y hecho la pobre cajera con cara de “tragame tierra” me dijo:
- Disculpe señor...Tendrá que ir a otra caja esta se deberá cerrar, no puedo anular la operación.
- Hey...usted...-dije bastante irritado al ver que las otras cajas tenían filas más largas que la que tenia la que yo estaba-, ¿porque no se deja de “jorobar”?(dije algo más grosero)pague los artículos que ya se registraron, deje sus compras en guarda y prosiga con sus compras...
La mujer me miró como si le hubiese hablado en marciano y dijo:
- Haga caso a lo que dijo la cajera y forme de nuevo la fila, mi patrona me pidió que compre estas cosas y lo voy a hacer ahora mismo. Ella está apurada y no pienso hacer la cola de nuevo...además,por si no sabe, yo soy la empleada de la esposa del diputado...
- Me importa tres cuernos la empleada de quien sea, tanto usted como su patrona son una partida de desubicadas, además si es cierto que su patrón es un diputado debería dar el ejemplo¿no lo cree?
Para cuando termine de decir esto la fulana ya había ido a cumplir el pedido de su patrona y los demás comenzaban a dirigirse a otras colas.
- Disculpe señor- volvió a decir amablemente la cajera-, usted tiene razón pero que le vamos a hacer, esto es cosa de todos los días, por lo menos no vino la patrona !Esa si que es una desagradable...!
Este relato, mezcla de realidad con ficción, es un ejemplo de los atropellos que debemos sufrir a manos de los capitostes, personajes que se atribuyen poder a si mismos sin tenerlo, abusando de sus “influencias”.
A los capitostes se los encuentran por doquier en donde sea,siempre relacionados de alguna manera aunque sea lejana a los dioses del Olimpo mediático. Así tenemos maquilladoras, peluqueras,funcionarios públicos, secretarias de jefes, jefes interinos, y todo aquel que quiera hacer valer una autoridad que no tiene por no habérsela ganado. El hecho de que alguien “este de jefe” no quiere decir que lo sea. El verdadero líder se gana su lugar y con él el respeto de sus subalternos.
Muchos políticos, en sus discursos electorales, hablan de respeto de los derechos, de igualdad, y otros tantos “caballitos de batalla” sin embargo permiten que sus funcionarios, parientes, y otros cometan atropellos como el narrado.
Pero como dicen: “ La culpa no la tiene el chancho sino el que le da de comer a este”. Las personas de la cola,del ejemplo dado, debieron obligar a la mujer a pagar sus compras para liberar a la caja y que esta prosiga normalmente, sin embargo, como mansas ovejas bajaron la cabeza y aunque algunos protestaban en voz baja, se fueron a otras filas sin hacer nada.

La frase “Los derechos de uno terminan donde empiezan los de los demás”no tiene ningún sentido si permitimos que los capitotes y otros individuos atropellen nuestros derechos.
Es correcto respetar al prójimo pero no debemos permitir ni admitir los atropellos que día a día sufrimos sobre los nuestros a manos de los capitostes.

domingo, 30 de enero de 2011

Los invisibles contra los dioses del Olimpo mediático



Con el riesgo de parecer un ermitaño desinformado, hace tiempo que me he desconectado de los periódicos, de los noticieros de la televisión y ni que decir del bla, bla, bla de los programas radiales. No se si será la edad, pero mis oídos y ojos están hartos de la banalidad y chabacanería, principal componente de las “noticias” a las que nos tienen acostumbrados. Sin embargo muy de ves en cuando aparecen algunos “diamantes” que brillan como pequeños faros de esperanza entre el estiércol que los medios publican a los cuatro vientos.
Estos peculiares hechos, de real entrega y servicio por el prójimo, son los protagonizados generalmente por personas anónimas que a pesar de su valía permanecen invisibles y muy pero muy lejos del Olimpo mediático de políticos, modelos, futbolistas, entre otros dioses y diosas.
Es entonces cuando, por casualidad, uno lee que un bombero salvo a alguien atrapado en un incendio, o que un niño salvó a su amigo de ahogarse en el río y se pregunta ¿Por qué estos verdaderos hombres y mujeres vuelven a su “invisibilidad” luego de dos o tres días del acto heroico realizado y una modelo por haber aumentado centímetros su busto y traste o haber reducido su cintura permanece en las portadas por varias semanas? ¿Que diferencia a la los dioses del Olimpo mediático de los hombres invisibles?
La respuesta a esta pregunta me llegó hoy por Facebook de la mano de mi amiga de la primaria Claudia Fernández que colocó en su muro la siguiente frase:
“El verdadero valor consiste en hacer, sin testigos, aquello que serías capaz de hacer delante de todo el mundo.”
Los dioses del Olimpo mediático necesitan de la ambrosía de la fama y la gloria para sobrevivir ya que sin ella su mundo y ellos mismos, desaparecerían como una pompa de jabón y es por ello que montan a su alrededor todo el andamiaje necesario para que esto no suceda.
No es malo que un dios desee alimentarse, todos tenemos derecho a hacerlo. Lo malo es que la gente esté dispuesta y ávida de alimentarlos dando más importancia y reconocimiento al glamour de la farándula que a un salvataje de un incendio ya que como dicen algunos “es logico que un bombero apague fuego y salve victimas...para eso esta luego...”
Este ultimo insensible comentario dicho y pensado desgraciadamente por muchos de los alimentadores de los dioses mediáticos, demuestra que se está perdiendo la perspectiva entre lo banal del mundo de luces y marquesinas, y lo esencial del mundo real que es ser “humano”.
Por suerte para el mundo, existen más hombres y mujeres invisibles que dioses mediáticos, y son los primeros quienes día a día, sin la necesidad de luces y micrófonos, al encontrarse en el lugar adecuado en el momento justo, a diferencia de muchos, solamente hacen lo que deben hacer para que no se pierda el verdadero concepto de SER HUMANO.