Cuentos en el blog

jueves, 2 de abril de 2020

Los seres invisibles

Imagen de la red

El mundo no para, decían, y el mundo paró.
 De pronto, los autos dejaron de congestionar las calles, las personas se encerraron en sus casas, el cielo se tornó más brilloso, las aguas más transparentes y el aire más limpio.
Aquello que apenas hace unas semanas era lo fundamental, dejó de serlo. El resultado del partido del domingo, o un morboso acto delictivo, dejó de ser tapa del diario, para dar lugar a un insignificante ser de no más de 160 nanómetros, o sea, la 160 mil millonésimas de un metro.  Todos comenzaron a hablar de él y de los estragos que producía en China, Italia, España… en el mundo.
De pronto, como suelen hacer los superhéroes, surgieron de la nada unos seres que si bien todos sabían de su existencia eran invisibles bajo la luz de las marquesinas mediáticas.
Según se cuenta, a estos seres, se los suele notar en epidemias, pandemias, guerras y en donde el dolor sólo para con la muerte. Paladines que luchan contra hercúleos enemigos con todas sus fuerzas dejando sus vidas, si es necesario, para lograr su objetivo, y una vez terminada su misión, desaparecen entre la indiferencia de aquellos cuyas vidas fueron el motivo de sus desvelos.
Sí, estos héroes, sin capa pero con guardapolvo y estetoscopio, son los médicos. Héroes y heroínas que con mínimos recursos trabajan afanosamente para lograr los mayores resultados. Guerreros, que sabiendo que pueden quedar en la arena de la batalla, luchan a brazo partido para que sus pacientes, y todos, venzamos la batalla. Ciclopes que se merecen nuestra eterna gratitud y reconocimiento.     
Esta vez, cuando la amenaza “con corona” desaparezca, no debemos permitir que nuestros héroes vuelvan a ser invisibles y nuevamente reemplazados por burbujas de jabón mediáticas.
Gandi dijo: Si quieres cambiar al mundo cambia tú mismo. Y creo que esta es la oportunidad perfecta para hacerlo.
Muchísimas gracias a todos los médicos y personal de blanco. Mientras ustedes trabajan, nosotros, les enviamos nuestra mayor gratitud desde nuestras casas.  

martes, 24 de marzo de 2020

Bobi (cuento)

Para amenizar un poco estos días de encierro les dejo uno de los cuentos de mi libro Nueve Vidas.
Si les gusta avísenme así subo otro mientras NOS QUEDAMOS EN CASA.



lunes, 4 de noviembre de 2019

La otra mujer





Imagen de la red
La noche se había cerrado sobre mí hacia mucho tiempo y la persistente lluvia disimulaba las lágrimas que rodaban copiosamente sobre mis mejillas.
Cada vez que me parecía verlo, a lo lejos, un asfixiante dolor me oprimía el pecho, me aplastaba como a una cucaracha, como a un ser insignificante, arrastrándome a un abismo que aumentaba su profundidad cuando, luego de fijar la vista, la realidad me hacia ver que no estaba ahí, que no era más que mi imaginación, mi infinito deseo de verlo nuevamente y pedirle que esta vez me lleve con él.
-¿Por qué me mentiste? Dijiste que siempre estarías junto a mi, que siempre sería tu pequeña… ¡Me engañaste!... ¡Cómo todos!- grite internamente.
Mojada hasta los huesos llegué al edificio de departamentos donde vivo.
Cruce el vestíbulo como una sombra errante, sin siquiera llamar la atención del conserje que bostezaba sobre el ajado diario matutino.
Subí a mi departamento y como autómata me dirigí al baño, llene la bañera con agua tibia, me desvestí, dejando la ropa tirada en el piso y me introduje deslizándome lentamente en aquel liquido y tibio refugio, exhausta de luchar contra mis desgracias…
- Hasta acá llegue, ya no puedo más- murmure.
Y toqué fondo.
- ¿Tarada, no te cansas de darte lastima?- increpó una enérgica voz femenina desde el living.
- ¿Quién esta ahí?- pregunte incorporándome sorprendida, ya que creía estar sola y haber cerrado la puerta con llave al entrar.
Salí de la tina, me puse mi vieja bata azul y me dirigí al lugar de donde provenía aquella voz.
 -¿Quien es usted? - pregunté a la mujer que sentada en el sofá, dándome la espalda, tomaba placidamente una copa de vino.
 - ¡Silvina, Silvina! No me extraña que no me reconozcas. Tu vida es un asco… y tu departamento… por favor. ¡Qué desastre! Casi me siento sobre los restos de una hamburguesa de vaya a saber cuando –respondió la mujer sin darse vuelta- Ven, siéntate, sírvete una copa de vino, tenemos que charlar. ¡Esto no puede seguir así!
 -¿Qué estas tomando?- pregunte dubitativa sentándome en otro sillón, frente a ella, después de apartar de este una pila de revistas y diarios viejos.
- El Aurum Red, Serie Plata de papá.
- ¿Estas loca? Ese vino cuesta 400 euros. Sólo se produjeron 6.000 botellas y… ¡Es de Papá!- grite mirándola indignada y atónita a la vez.
La intrusa de larga, sedosa y negra cabellera, vestía mi ropa. Una blusa sexi de seda roja, de amplio escote sujeto por un discreto broche que evitaba se viera más que lo estrictamente necesario, acompañada de una pollera negra al cuerpo y sus pies, espléndidamente cuidados, calzaban  sandalias negras de charol con tacón de aguja.
Antes que pueda decir palabra escuché.
- No te parece un desperdicio gastar 400 euros y no poderlo tomar, “Es un vino de reyes, vamos a dejarlo para una ocasión especial” decía papá… ¡Ocasión especial!… Se murió dejándote sola con la botella y ni si quiera olió su contenido.
- ¿Qui…quién eres?-tartamudee.
- ¿Cómo quién soy? ¿Ya te olvidaste como me hiciste desaparecer poco a poco hasta dejarme encerrada? Primero creí entenderlo, murió papá. Y vos, la luz de sus ojos, te fuiste apagando poco a poco.
Está triste, ya pasará, pensé… Pero después vino el otro golpe, el más duro, con el cual la venda que cubrieron por 25 años tus ojos cayó aquella tarde en que viste en la estación del tren al que creíste tu hombre perfecto besándose con otra. Ese día me encerraste. Nos encerraste en tu mundo gris. Tu mundo de descuido personal, de puertas y ventanas cerradas y un mar de lágrimas.
Lo de papá fue inevitable y es comprensible tu tristeza… Aunque ya es tiempo de dejarlo partir. Ahora…lo que te hizo ese pelafustán no merece una sola de tus lágrimas. ¡Basta! ¡Esto se acabó!
- Ya no soy tú- interrumpí murmurando con tristeza,  viendo ante mi aquel ser tan distinto al que yo me había convertido en estos últimos seis meses –Soy un viejo bofe con patas… y vos… una diosa esplendida- dije observando que bien marcaba su curvilínea figura aquella ropa que ya había olvidado en el fondo de mi ropero.
- ¡Vieja los trapos, querida! Tenemos exactamente la misma edad… Tal vez estés un poco descuidada, pero definitivamente un bofe con patas no sos.- dijo inflando sus cachetes y gesticulando como si fuese obesa.
Sonreí.
-¡Esa es la Silvina que quiero ver! La picara, la ingeniosa, la que destella desde sus chispeantes ojos optimismo y porque no, a aquella traviesa hormiguita de trenzas y guardapolvo blanco que irradiaba felicidad con su cristalina sonrisa en toda la clase y que sigue estando ahí adentro, aunque te niegues a verla.
Volví a sonreír. ¡Tenía razón!
Descorche aquella costosísima botella de vino, serví su rojo aterciopelado contenido en una de las finas copas de cristal de roca de mi abuela y abrí la puerta que da al balcón después de seis meses de mantenerla cerrada. 
La noche y la tormenta ya se habían ido y comenzaba a amanecer sobre los edificios de la ciudad.
Tomé pausadamente el costoso contenido de la verde copa, disfrutando cada sorbo… paladeando hasta la última gota.
Aspiré hondo, me fui a mi habitación, me arregle y regresé al living.
Descolgué la sabana que cubría el gran espejo, de dos metros, que adornaba la habitación. Observe en este y él me devolvió el reflejo de la esplendida mujer que nunca debí encerrar en un mar de angustias, rencores y sobre todo, profunda tristeza.
Amaneció, y como el sol después de la negra noche, renací.

Revista PEN CLUB Paraguay Nº 31 Junio 2017


Close to You.


Imagen de la red
Caminaba de regreso a mi casa cuando, al pasar por una escuela, un grupo bullanguero de niños que salía de la institución me corto el paso y saco de mi abstracción. Sin pensar, por casualidad, mi vista se topo con una de las niñas del grupo. Baja, delgada y con el cabello castaño  que le rosaba los hombros, me miró y sonrió.  Fue en ese instante que mi mente voló muy lejos de aquel lugar, tanto en distancia como en tiempo, y un nombre vino a mi mente.  Caren Strauss.
Caren, mi dulce Caren… Su tenue aroma a violetas. Mi primer amor...  Casi cuarenta años han pasado desde que aquella tímida niña de 10 años ingresó al aula y fue presentada por la maestra de 6º grado. Eran los últimos meses del año y Caren  era casi invisible para todos excepto para mí, otro invisible, lector empedernido. Durante esos meses la biblioteca fue nuestro punto de encuentro y Sandocan, Robin Hoood, El príncipe Valiente, Guliver, Aladino y otros tantos, nuestros inseparables compañeros de aventuras. Pero como toda historia de aventuras, el final de las clases llegó y con él, después de la fiesta de su cumpleaños  de 11, nuestra separación. Creo que ese fue el único año de mi vida en el que conté cada día esperando el final de aquellas interminables vacaciones.
Y ese final llegó, aunque el inicio de clases no fue lo que esperaba. Caren regresó, pero ni ella ni sus flamantes curvas ya eran invisibles a los ojos de nadie.  En especial para Eduardo y Marcelo, arquero y goleador del grado, quienes  en invisible duelo  competían para invitarla a las distintas fiestas que se organizaban para recaudar fondos para el viaje de egresados. Está de más decir que la biblioteca pronto perdió a una de sus antiguas visitantes y aquel muchacho invisible se conformó con recibir una sonrisa o un saludo, de vez en cuando, mientras su corazón latía en el vacío.
El año lectivo termino y con él, toda esperanza de volver a ver a aquel ángel ya que, según se comentaba por los pasillos de la escuela,Caren pronto se mudaría al sur del país.
-          Alfiletero, tomá. Caren te invita a la fiesta que dará en su casa por su cumpleaños -dijo una compañera, llamándome de esa manera por el recorte tipo puerco espín que lucía en aquella época.
Mi corazón se agitó y decidí asistir. Tomaría valor y le confesaría mis sentimientos. ¿Qué era lo peor que podía pasar? ¿Qué me diga que no y que todos se rían de mí? Ya nada importaba. A nadie volvería a ver el año entrante, por lo tanto, nadie podría hacerme recordar aquel fallido intento y burlarse de esto.
Con mis ahorros compre un collar de alpaca con un bello dije de circón engarzado y regresé a casa prometiéndome que vería la manera de conseguir dinero para escribirle cartas todos los días.  Me vestí con mis mejores galas: Pantalón Oxford y saco blanco, camisa negra con cuello en pico y mis botas de gamuza, y con un bello estuche que contenía aquella bisutería me dirigí a su casa.
Toque el timbre y me recibió su abuela quien, al verme, sonrió e hizo pasar al patio interior donde sonaba Another one back the dust del grupo del momento: Queen. Caren se encontraba hablando con varias compañeras.  No tardó en verme. Me saludo con la mano, se dirigió al combinado, antiguo mueble de madera  en donde se encontraban agrupados, radio, tocadiscos y casetero, eligió un vinilo y lo puso en el tocadiscos. La dulce voz de Karen Carpenter comenzó a sonar, por los enormes parlantes, con el tema Close to you. Todos comenzaron a bailar lento. Caren me miró, sonrió y avanzó hacia mi cuando Eduardo tomándola de la cintura, la hizo girar suavemente y le dio un beso en la boca, causando la ovación de los presentes. Mi corazón dio un vuelco y mis mejillas se incendiaron. Di media vuelta, dejé mi regalo junto al televisor y me retiré. Nunca más supe de ella.
Esa tarde y toda la semana siguiente el recuerdo de Caren volvía a mí insistentemente. ¿Por qué después de casi cuatro décadas ahora me vuelve su recuerdo? Me preguntaba una y otra vez.
-          ¿Por qué no la buscas en las redes sociales? Es evidente que esa niña todavía te mueve el piso… ¿Quien te dice, por ahí…?– me dijo guiñándome el ojo una compañera de trabajo cuando le comente lo ocurrido.
Ni bien llegué a mi casa, con sentimientos encontrados que hacía tiempo había olvidado, encendí la computadora y coloque su nombre en un buscador. No tardaron en aparecer dos resultados: un blog inactivo hacia ya un par de años y una dirección de red social a la que también yo pertenecía. Primeramente ingresé en el blog, en donde se veía a una bella mujer rodeada de cuadros, el cual tenía artículos relacionados a pintura y arte.
Mis ojos volvieron a la foto de la mujer y mi corazón empezó a latir con fuerza adolescente al observar con detenimiento el rostro de aquella mujer… No había duda, era Caren que como el vino, el tiempo, había sacado lo mejor de ella. ¡Era preciosa! Inmediatamente entre en la red social y corroborando que se trataba de ella solicite amistad enviándole un breve texto inbox explicándole quien era yo y firmando “Alfiletero”. La respuesta no se hizo esperar.
-          ¿Alejo? ¿Sos vos de verdad? ¿Mi amigo Alejo García? ¡No puedo creerlo!
Mi corazón parecía que estallaría de un momento a otro. Yo no podía creerlo… ¡Se acordaba de mi!
-          Sí, soy yo. ¿Te acordás de mí?- respondí tímidamente.
-          Obvio, como no me voy a acordar de aquel compañero que me recibió con una sonrisa aquel día lluvioso en que llegué a tu escuela. O de aquellos días que pasábamos en la biblioteca leyendo y jugando a que éramos los personajes de los libros.
-          ¿Qué te parece si charlamos por video? Así nos vemos.
La respuesta demoró un par de interminables minutos.
-          Hay dulzura, mi cámara web está descompuesta… Además, cambié bastante desde la última vez que me viste.
-          Y vaya que cambiaste. Vi tu blog.
-          ¡Ah sí! Es una foto vieja, no hagas caso. Fue la primera exposición de cuadros, en solitario, de mi hija.
-          Wau, ¿Tenés una hija que es pintora?
-          Sí, Fiorela, acaba de cumplir 30 años. Ojala la conozcas algún día. Ella sí que es linda. De hecho el vestido que llevo en esa foto es de ella. Je, je,  je.
-          Pues a la madre le queda muy bien y le resaltan sus curvas- escribí aunque luego de enviar el texto quise no haberlo hecho.
-          Vaya, vaya, no te recordaba así. Eras más bien tímido.
-          Disculpa, no quise incomodarte.
-          ¿Y por qué me incomodaría? La única que podría leer esto es mi hija y ella tiene su novio…  y, además, sabe que le robo los vestidos.
Aquella contestación me sorprendió ¿Esas palabras querían decir lo que yo creía y quería que ella quería decir? No sabía que responder y ella pareció descubrirlo pues al ver que no respondía prosiguió:
-          Hola… hola… La tierra llamando a la luna. ¿No me vas a dejar plantada de nuevo cuarenta años después?
-          ¿Plantada? ¿Cuándo te dejé plantada?
-          En aquel cumpleaños que te invite y que apenas me saludaste con la mano y te fuiste corriendo.
-          Es que creí que como estabas con tu novio.
-          ¿Novio? ¿Eduardo? ¿No me digas que creíste que era mi novio?
-          Disculpa si no fue así, pero eso pareció.
-          Que tontito que sos. Es evidente que no viste el cachetazo que siguió a ese beso robado. Pero bueno. Es bueno haber aclarado que fue lo que pasó. Ahora entiendo. Bueno vida, me voy a preparar la comida a mi nena que ya ha de estar por llegar de su atelier. Te mando un beso grande.
-          Chau Caren me dio mucho gusto volver a encontrarte. Ojala pronto podamos vernos.
-          El gusto es mío. No te imaginas cuanto te quiero amigo mío. Muchos besis. Chauchis.
Adorno estas últimas palabras con un emoticón de un rojo corazón, como si volviera a ser aquella dulce adolescente, y se desconecto.
Esa noche no dormí y el día siguiente duró una eternidad. Al regresar a mi casa, sin cambiarme encendí la computadora e ingrese en el chat del perfil de Caren y vi que estaba en línea.
-          ¡Hola Caren!
-          ¡Hola dulzura, te tengo una sorpresa! Te escribí un mail para contarte algo y enviarte una foto, pero… ayer no te pedí tu correo electrónico. Viste sigo tan distraída como siempre.
De inmediato, teclee mi dirección de email y aguarde, y aguardé, y aguardé  por los siguientes tres días, durante los cuales no hubo ningún mensaje, ningún mail.
Al cuarto día, como todos aquellos eternos  días después de aquel reencuentro virtual, ingresé a su perfil y vi escrito:
Sé que ya no sufrirás más mamita pero sabes que soy egoísta y te quiero devuelta junto a mí.
Te voy a extrañar.
De inmediato vi que se encontraba en línea y escribí en el chat:
-          Hola Caren, ¿Falleció tu mamá? Mis más sentidos pésames.
El videochat comenzó a llamar y al responder vi a una mujer joven con los mismos rasgos de Caren
-          Hola – me dijo- Soy Fio la hija de Caren, Mi mamá… mi mamá… murió hace cuatro días.
Un angustioso dolor me impidió hablar al tiempo que las lágrimas comenzaban a rodar por mis mejillas.
-          Disculpe señor- volvió a decir la mujer- ¿Usted es Alejo, su amigo de primaria?
-          Sí-dije intentando disimular el dolor que me acongojaba- No sabía que estaba enferma.
-          Si, ella me dijo que no pudo contárselo. Cuando llegué a la casa, ese primer día que se comunicaron, estaba feliz de haberlo encontrado después de tanto tiempo. Hablamos mucho de usted, hasta las cuatro de la mañana. Parecía una adolescente. Nunca la había visto así.  Cuando desperté me dijo que no había dormido nada y que  le había escrito, pero que de la emoción se había olvidado de pedirle su email. Me dijo que lo aguardaría y lo primero que haría seria pedirle su correo electrónico y enviarle la carta.
-          Me lo pidió. Y se lo escribí de inmediato, pero jamás recibí respuesta –respondí.
-          No pudo- dijo llorando- le juro que no pudo. Cuando llegué esa noche ya había fallecido. Estaba acostada en su cama, con la notebook sobre sus piernas y con una gran sonrisa en el rostro. Se había puesto un vestido de fiesta su peluca y su collar preferido y el mail estaba listo para ser enviado.  Usted fue la última persona con quien se comunico.
-          Y el mail… ¿podrías enviármelo?-pregunte casi suplicando
-          Si, esa era mi intención cuando usted se contacto. Disculpe que no se lo haya enviado antes. Ella… Ella… Bueno, ella se lo explicará en el mail.
Fiorella se despidió llorando y cerró el videochat. A los pocos minutos un mail llego a mi bandeja de entrada.  Lo abrí de inmediato y en él había dos archivos adjuntos: El primero, un JPG que contenía una foto, que había olvidado, y que nos habían tomado en la biblioteca que frecuentábamos de niños. El segundo, un archivo de texto que decía:
Mí querido Alejo:
                               Así como aquel 15 de julio de 1978 me dió una gran alegría saber desde el primer momento que podía confiar en aquel rubito de flequillos que me sonreía, hoy sé que puedo sentirme nuevamente segura compartiendo con aquel niño transformado en hombre en estos momentos tan difíciles que estoy atravesando. Aunque espero no sigas usando flequillo… ni tampoco lleves el peinado de una bola de boliche llena de espinas.
Ayer hable mucho con Fio, mi hija, sobre vos y tus ocurrencias, nuestros juegos y mis sentimientos que hacía tiempo había olvidado pero sin embargo nunca se fueron. A pesar de todo ello te mentí. Dije que mi cámara web no funcionaba y no es cierto. No quería que veas cómo esta maldita enfermedad que habita en mí, me está carcomiendo día a día. Sí, tengo cáncer y no me animé a decírtelo. Quería que me recordaras como en aquel cumpleaños en que te invité y ahora sé porque te fuiste. ¿Sabías que, a pesar de cumplir solo 12 años, mi mamá me permitió que me pintara los labios por primera vez? Bueno, capas no te diste cuenta porque me viste de lejos y era un rosa nacarado y apenas se notaba. Pero bueno te sigo contando. Estaba hablando con Sandra, Viviana, Silvina y Marijó, mientras sonaba una música rápida, creo que era de Queen. Fue en ese momento que te vi. Lo tenía todo planeado. Sabía que te gustaba The Carpenters y sabía bien que tema poner… Close to You, Cerca de usted… Porque a pesar de que me evitaste todo aquel año yo siempre quise estar cerca tuyo y de nadie más. Por eso pensé que esa sería la música perfecta…  Porque yo si quería recibir aquel primer beso, pero no que Eduardo fuera el que lo diera ¿Entendés lo que quiero decir?
Después de las ovaciones machistas alentando a Eduardo y del bien merecido cachetazo que le propine te busque por toda la casa, pero mi mamá me dijo que te fuiste corriendo luego de dejar mi regalo sobre la mesa del televisor. Un sentimiento de rabia y vergüenza me impidió ir a buscarte. Una semana después nos mudamos al sur y nunca más tuve noticias tuyas, aunque siempre estuviste cerca de mí, pues en los eventos más importantes de mi vida siempre usé aquel collar que me habías comprado. Hoy lo llevo puesto, ya verás. Está viejito y el circón un poco rayadito pero te juro que es el mismo.
No quiero que te enojes con migo por lo de la cámara web pero no quise quebrarme si te decía esto mientras me veías por la webcam. Mi hija me reto mucho por ello y me preguntó que cuántos años tengo. En fin, así son los hijos. Un día los estas retando y al otro son ellos los que lo hacen. Lo importante es que volvimos a encontrarnos por segunda vez, ojala sigamos juntos más tiempo que la primera vez. Te confieso que esos meses que pasamos juntos fueron los mejores de mi vida.
 Y si este compañero no querido que llevo conmigo no lo permite… Siempre, siempre, la tercera es la vencida. Y más vale que tu espíritu deje de ser tan vergonzoso porque te juro que esa vez el mío sí verá la manera de quedarse por toda la eternidad Close to You.
Con mucho amor
Caren.
Pasaron casi cuarenta años desde que recibí aquel mail que cambió sustancialmente mi vida y como hace cuarenta años, hoy, el recuerdo de Caren volvió a mí como entonces, de manera fortuita pero con mayor intensidad que entonces.  
Me levanté de mi cama, abroche a mi cinturón y encendí el maravilloso aparato  gracias al cual y por medio de un campo magnético, como si fuera un antiguo bastón, los ancianos podemos volver a caminar erguidos sin caer. Me dirigí al sillón de mi escritorio y encendí la computadora, bueno yo sigo llamándola así, aunque pocos ya lo hagamos, y de inmediato un centenar de carpetas virtuales se extendieron ante mis ojos, elegí una de ellas y señale con mi huesudo y tembloroso dedo un archivo en cuyo interior estaba aquel mail guardado durante todos estos años. Lo abrí y volví a leerlo.
Una ráfaga de fresca brisa, tenuemente perfumada con el aroma de violetas, me acarició el rostro al terminar. Cerré mis ojos empapados de lagrimas, me recosté en el sillón y me imagine volver a aquel patio de finales de los 70´ y estar bailando lento con Caren, tomándola de la cintura, mientras nos dábamos aquel que tenía que ser nuestro primer beso.
-          Si dulzura- dije con mi último aliento- Ya voy. Siempre… la tercera es la vencida… Ya estoy… y por toda la eternidad… muy… muy… cerca de usted…

Revista del PEN CLUB Paraguay Nº33, abril 2019

martes, 6 de agosto de 2019

El aprendiz de brujo y el hada

Recuerda que siempre existirán seres cuyo amor y comprensión estarán contigo aún
 cuando te sientas solo, porque aquellos cuyas vidas has tocado y los que han
dejado huellas en ti, siempre ocuparán un lugar en tu corazón aunque
 el encuentro fuese muy corto
Ludy Mellt Sekher
 
Hace muchos, muchos años, cuando los duendes y hadas habitaban la tierra, existía un aprendiz de brujo de nombre Lothart.
Todos los días, el muchacho se dirigía al bosque cercano al castillo donde vivía en busca de agua.
Un día cansado de su caminata decidió sentarse sobre las raíces de un enorme y añoso roble; de repente, sintió un extraño tintineo, y al darse vuelta vio una diminuta hada que lo miraba.  Sorprendido, comenzó a observarla también. ¡Era la criatura más hermosa que había visto!; con ensortijados cabellos rojos y grandes ojos, de mirada pícara e inteligente, que reflejaban gran bondad, iluminaba hasta el rincón más oscuro del bosque.
Rápidamente se hicieron amigos, y el hada le enseñó el poder de las pequeñas cosas, por ejemplo: como se podía transformar una gota de rocío en un pequeño diamante, o el canto de las aves en una sinfonía.
Cada vez pasaban más tiempo junto, hasta que un día el hada triste le dijo que debía marcharse a un lugar muy lejano. Lothart, en un rapto de egoísmo, decidió capturarla para tenerla siempre con él. Tomó el cubo de agua y lo arrojó sobre la pequeña, que desvanecida y con sus alas mojadas, cayó al suelo. La levantó entre sus manos, y la llevó a la torre del castillo. Allí la encerró en una jaula para que no pudiera escapar jamás.
A medida que los días pasaban, la luz del hada se iba opacando más y más, por lo que preocupado contó lo que había hecho a su maestro, este le dijo:
- Aquél que pierde un amigo, pierde mucho más que todo. Los amigos son para compartir nuestras risas y llantos, un puerto para refugiarnos y, en él, desahogar nuestros sentimientos más íntimos. No son para enjaularlos entre los barrotes del egoísmo. Sólo cuando entiendas esto descubrirás que la amistad es la cadena más fuerte que existe y que ni la distancia, ni el tiempo podrán romperla.
Al escuchar estas palabras el aprendiz abrió la puertita de la jaula y dejó salir al hada, que alegre, fue emanando una intensa luz celestial que cegó por algunos instantes a Lothart y a su maestro.
- Discúlpame -le dijo Lothart-. No quise hacerte mal, pero tuve miedo de quedarme solo.
- Lo sé amigo -le respondió el hada mientras desplegaba sus alas hacia el bosque-. De hoy en más nunca debes olvidar que siempre estaré con tigo. Porque aunque te sientas solo y no puedas verme, el haber compartido esta amistad ha logrado que nuestros corazones estén juntos por siempre. 

sábado, 29 de diciembre de 2018

Chau 2018. 2019 ahí vamos!


En un par de días el mundo completará otra vuelta en su sempiterno baile con el sol y, con esta, la gran clepsidra del 2018 habrá dejado caer la última gota de este año, el cual se fue como en un soplido.
No sé si sólo a mi me parece o los años duran menos que antes. Cuando era niño dos meses duraban una eternidad, más aún cuando este tiempo era el que faltaba para terminar las clases. Ahí sí, todo parecía congelarse y detenerse. Hoy los meses se derriten en nuestras manos como helado en verano. Hasta podría decirse, si seguimos así, que mañana me despertaré y ya será algún día del 2020.
2018 fue un gran año para mí. Un año en donde si bien se asomaron algunas piedras en su curso, estas fueron sorteadas satisfactoriamente. Fue un año en el cual conocí y compartí con personas maravillosas las cuales ampliaron mi horizonte y conocimientos. Leí 46 libros, recorrí gran parte del Paraguay acompañado por el infatigable Feliciano Acosta, llevando sonrisas en forma de libros ahí donde se necesitaban. Pisé Panamá, conocí Costa Rica, me bañe en el Océano Pacífico, caminé y me divertí en el volcán Irazú y publique mi primer novela fuera de Paraguay (El cetro del Tahuantinsuyo). También, publique mi libro 16 en Paraguay (Aventuras a lo Supremo) y, ya casi en el estribo del año, firme contrato para la edición de mi tercer cuento infantil (Drilo el yacaré viajero).
Muchos temen al paso del tiempo, ese no es mi caso. Para mí, no hay que temer al tiempo sino a lo que hacemos o dejamos de hacer con él, así que si es cierto que el gran reloj de arena de Cronos se pincho y se desgrana más rápido que antes, solamente deberemos poner más ahínco y aprovecharlo mejor.
Una frase de autor anónimo dice:
"Somos lo que hacemos día a día, de manera que el éxito no es un acto sino un hábito"
Creo que esta reflexión de fin de año es una buena oportunidad para tomar el toro por sus cuernos y hacer que en el 2019 el éxito sea un hábito para nosotros, inclusive si alguna nube se presenta a lo lejos.
El año chino del perro se va y nos deja con el noble y generoso cerdo que, según dicen, traerá una buena etapa, lo cual no significa que estaremos libres de dificultades pero podremos superarlo con un poco de paciencia y cuidados. No sé si esto sea cierto...o un simple cuento chino que sólo tenga que ver con los efectos de los continuos brindis que para estas fechas eleva nuestra alcoholemia, lo que sí es cierto es que quiero desearles a todos que el 2019 sea un año pleno y que podamos superar las barreras que pretenden impedir nuestra felicidad, éxito, salud y... porque no... Amor.
¡Un ciberabrazo de luz y un muy feliz 2019 cargado de éxitos y buena lectura para todos!


sábado, 15 de diciembre de 2018

Cuando los personajes cobran vida o cuando la vida se hace personaje.



Cuando se lee un libro, de esos que atrapan desde el primer renglón, uno suele identificarse con alguno de los personajes haciendo que este cobre vida. Hasta podría decirse que ese personaje se siente tan, tan real que hasta da ganas invitarlo a tomar una taza de té y discutir tal o cual acción tomada en su paso por aquel mundo imaginario en el que fue colocado por el autor. Es así que existen lectores que se enojan con el creador de una obra porque tal o cual personaje actuó de un modo o dejo de hacer tal o cual cosa.
Entonces uno se pregunta ¿De donde surgen esos personajes entrañables? ¿Acaso el escritor los saca de alguna galera y los introduce con un pase mágico en el texto?
Lamentablemente, para el desánimo de muchos, esto no es así. Los personajes surgen de la observación que, día a día, el autor hace de su entorno. Un portero atento, un taxista argel, un hijo, una hermana del corazón, una amiga, un amor imposible mezclado con la figura escultural de otra persona, incluso el mismo autor, son las bases, que dan vida a esos entrañables personajes como Cirano de Bergerac, el Principito, Sinuhe el egipcio, Sandokan, y  Perci Jackson, entre otros.
Observar y escuchar al mundo que nos rodea son las bases y las herramientas para poder, de forma segura, tomar nuestros sentimientos, vivencias y opiniones y transformarlas en historias ficticias... o no tanto. 
Es por eso que agradezco de todo corazón a todos aquellos seres que me permitieron captar su esencia y con esta darles el alma a mis personajes. También, porque no hay que dejarlos de lado, agradezco a todos a aquellos sin los cuales los villanos de mis novelas no lo serian tanto.
En fin, bondad y maldad, envidia y lealtad, rico y pobre, siempre estuvieron en toda época y parte del mundo, sólo hay que saber observar, escuchar, “rumiar”  y un personaje estará listo para vivir, para y con el lector, una nueva aventura.


lunes, 29 de octubre de 2018

Bibliografía Aventuras a lo Supremo


El trabajo de investigación que se llevó a cabo para la creación de esta novela fue realizado casi en su totalidad a través de libros e Internet
Libros consultados:
  • Lecciones de historia Paraguaya, Víctor Natalicio Vasconcellos, Edición del autor, Paraguay, 1970.
  • El Paraguay colonial, Efrain Cardozo, Ediciones Niza, Buenos Aires, 1959.
  • Espías del Dictador Francia, Benjamin Vargas Peña, Edición del Autor, Argentina, 1982.
  • La vida solitaria del Dr. José Gaspar de Francia, Dictador del Paraguay, Justo Pastor Benitez, Carlos Schauman editor,2ª edición, Asunción, 1984.
  • Vicente Antonio Matiauda, Soldado paraguayo de Artigas, Margarita Duran Estragó,SERVILIBRO, Paraguay , 2004.
  • Augusto Roa Bastos "Caidas y resurrección de un pueblo", Ruben Bareiro Saguier, SERVILIBRO, Paraguay,2006.
  • Cuentos completos, Augusto Roa Bastos, DEBOLSILLO, España, 2008.
  • 2000 leguas por debajo de América, Emilio Salgari, Editorial Acme, Argentina, 1976.
  •   Popol Vuh, Libro sagrado de los mayas, Ediciones Libertador, Argentina, 2009.
Entre las páginas web utilizadas se encuentran:
  • https://www.facebook.com/asociacion.manduara/photos/a.463009806457/10152612676966458/?type=3&theater
  • http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-revista/casa-de-los-gobernadores-258323.html
  • http://www.artigas.org.uy/archivos/pdf/biblioteca_escolar/Artigas%20en%20el%20Paraguay.pdf
  • https://cvc.cervantes.es/actcult/roa/cronologia/cronologia01.htm
  • https://www.ultimahora.com/iturbe-el-pueblo-donde-nacio-la-literatura-roa-bastos-n1090277.html
  • http://elarcondelahistoria.com/expulsion-de-los-jesuitas-de-las-tierras-de-america-27031767/
  • http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/abc-revista/vestigio-en-riesgo-295258.html
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Villa_Florida
  • http://www.cultura.gov.py/2012/04/cultura-restaura-sus-museos/
  • http://www.cultura.gov.py/2011/09/se-habilitaron-reformas-en-el-museo-casa-yegros-de-quyquyho/
  • https://www.youtube.com/watch?v=_LExmQDWT64
  • http://www.musicaparaguaya.org.py/profundo5.htm
  • http://surmilenario.blogspot.com/2012/02/serpiente-amaru-sabiduria-en-el-cielo-y.html
  • http://palaeos-blog.blogspot.com/2013/01/el-primer-plesiosaurio-de-agua-dulce.html
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Mesosaurus
  • https://www.icog.es/TyT/index.php/2016/02/almejas-de-agua-dulce-que-fueron-pisoteadas-por-dinosaurios/
  • http://www.portalguarani.com/2499_manuel_atanasio_cabanas.html
  • http://www.geologiadelparaguay.com/cratones.htm
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Extinci%C3%B3n_masiva_del_P%C3%A9rmico-Tri%C3%A1sico
  • https://www.ultimahora.com/kururu-kua-la-caverna-acuatica-que-se-ocultaba-el-amambay-n743811.html
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Emilio_Salgari
Agradezco especialmente a Mirta y Carlos Roa M. por su valiosa colaboración y a Alessandro von Eckstein, Feliciano Acosta y Fernando Targas quienes realizaron las traducciones de los textos en italiano, guaraní y portugués respectivamente.

jueves, 23 de agosto de 2018

Leer nos hace libres


Hace muchos años, mi querida  profesora de historia Margarita Arias me dijo que la mente es la más poderosa y eficiente máquina del tiempo, que con ella podemos viajar a cualquier época o lugar con sólo desearlo. Ahora bien, sabemos que toda máquina necesita un motor, en este caso la imaginación, y para que ese motor funcione se requiere de un combustible, y este, es la lectura.

 Se dice que “leer nos hace libres”. Libres de pensamiento, libres por tener criterio propio y no dejarse manejar por una moda o por lo que les digan, libres de nadar contra la corriente si se desea y se cree que es lo correcto.  Sin embargo, a pesar de todas estas bondades, porque ¿Quién no quiere ser libre?, hay quienes no leen. Y no leen, no porque no sepan hacerlo, sino porque argumentan no tener tiempo, porque es aburrido, porque hay otras opciones donde no se requiere esfuerzo mental… En fin, miles de excusas que aquellos que estamos en la misión del fomento de la lectura tenemos la obligación de rebatir mostrando y demostrando que la lectura es divertida, que puede mitigar, en parte, la soledad de un asilo de ancianos, distraer al enfermo en un hospital, hacer pasar el tiempo en un viaje en bus, que puede dar un momento de alegría y hacer la diferencia en un niño de un lugar lejano en un rincón del país.
También debemos hacer entender que el pequeño esfuerzo que se debe hacer para leer, es millones de veces más provechoso, e inclusive más rentable, que estar horas atrás de un realiti, un bailando, cantando , cocinando por un sueño o varias horas al día revisando el facebook o el wasap para ver el meme del político o de la modelo del momento.  
Es probable que muchos de ustedes piensen que soy un ingenuo quijote y que contra la tecnología no se puede. En parte tienen razón: Sí soy un quijote del fomento de la lectura y de la historia pero no estoy en contra de la tecnología sino que quiero que ella sea mi aliada. Quiero usar la tecnología no que ella me use.
Es muy común ver padres de familia, docentes o  personas de nuestro entorno que, aunque con buenas intenciones, al castigar a sus hijos por algún motivo les sacan el celular y los mandan a leer. Este hecho genera una repulsión automática del niño hacia el libro, quien inconscientemente se transforma en su enemigo, siendo esta reacción precisamente lo contrario de lo que sus padres buscaban originalmente.
Para fomentar hoy la lectura, en especial a los niños llamados de la generación Z, esos que nacieron con internet y un celular en la mano, debemos hacer de la tecnología nuestro aliado, no "el cuco" que "pervierte la mente del niño", como se decía hace algunas generaciones atrás del cómic. Uno de los elementos que la tecnología nos brinda como nexo para esa alianza deseada entre la lectura y la interacción con el ciberespacio es el código QR.  O sea, al insertar esta imagen o código QR dentro del texto, el niño podrá acceder desde su celular, por medio de una aplicación, a información adicional que enriquece a ese material que se está leyendo, como por ejemplo enlaces a páginas web informativas sobre el tema tratado, videos de los lugares descriptos, comentarios del propio autor, realidad aumentada, entre otros.
Como el QR hay decenas de opciones para hacer pasar a la lectura al siguiente nivel y, de paso hallar nuevos aliados, nuevos lectores.
Por suerte en Paraguay somos varios los quijotes del fomento de la lectura que pretendemos hacer la diferencia y, en el proceso, motivar a otros para que se sumen a esta quijotada que tanto bien puede hacer al país. Y aunque digan que esta diferencia es el equivalente a una gotita en el mar, por lo menos se hizo y estoy seguro que gotita a gotita lograremos un mar de lectores.

martes, 12 de junio de 2018

De ferias y libros que buscan dueños

Me quedé con las ganas de varios libros. ¿Cuánto cuesta este de Murakami? 130.000 dijo el vendedor sin pestañear. Entonces pensé para mis adentros, en lo mucho que me cuesta vender cualquiera de mis libros, cuyos precios no pasan de 35.000 guaraníes.
¿Y esta edición completa de García Márquez? Mejor no les cuento la respuesta. Me conformé con un libro más barato que el autor japonés publicó hace ya varios años, y continué esperando el momento de decidirme a pagar casi 200.000 por el último libro de Harper Lee. Sí, estoy hablando de mi experiencia en la Feria Internacional del Libro de Asunción, edición 2018, que ayer cerró sus puertas.
Parafraseando a Chiquita Barreto me dije a mí misma: Mi misma, dejá de sentirte mal por no poder comprarte veinte libros, estás acá para acercar a los niños la lectura, no para leer vos. Tiene razón la Barreto, hay que aclarar bien las cosas para encontrar el lado positivo a la muestra librera, una de las más completas que he visto en los últimos años, en cuanto a actividades se refiere.
Al contrario de lo que sostenía hoy en la red social Facebook un apreciado historiador que no voy a nombrar para que no me fumigue: la feria estuvo llena de maestros y de escolares. Los he visto con mis propios ojos, porque Dios me ha regalo energía para ir casi todos los días a cumplir con algún enriquecedor compromiso.
Sólo para nombrar algunas actividades muy convocantes en torno al libro y a la lectura, quiero mencionar al Safari Cultural Yoleo que organiza la Unesco con el Ministerio de Educación, y que en dos jornadas, dedicadas a la literatura y a la historia, juntó a alumnos de colegios de varias partes del país, como Benjamín Aceval (Chaco) y Sapucai, además de Asunción y alrededores.
Las actividades denominadas “Encuentro con el autor”, y que se han desarrollado prácticamente todos los días de mañana y de tarde, han juntado a los alumnos lectores con los autores de los libros que trabajan en las aulas, con maravillosos resultados para ambos. Los niños tienen la posibilidad de despejar todas sus dudas con respecto a la obra y descubren que el escritor/a es un ser de carne y hueso que lleva al papel hechos cotidianos condimentados con la fantasía. Y los escritores se nutren del cariño de esos lectores de estreno o ya experimentados.
Otras de las actividades fantásticas que se realizaron en el marco de la FIL 2018 son las que llevó a cabo Clubdelibros Paraguay. Liderado por dos quijotes: Feliciano Acosta y Alejandro Hernández, este año convocaron a dos representantes de las centrales de Costa Rica (Evelyn Ugalde ) y de Argentina (Patricia Aurelio), y realizaron unas jornadas maratónicas e inolvidables que los llevó hasta Concepción y hasta a una escuela de 120 alumnos en una pequeña localidad que queda cruzando el río, además de todas las que realizaron dentro de la feria. También se debe destacar el trabajo de los narradores y cuentacuentos que trabajaron muchísimo y tuvieron eventos muy concurridos.
En cuanto a los maestros, la editorial Atlas organizó una jornada de capacitación docente, dictada por Nelson Aguilera, a la que acudieron muchísimos docentes. Esto enmarcado entre las actividades diarias dirigidas a los mismos, en lo que se llamó Semana de la Educación, con muchos actos.
No podemos dejar de mencionar las presentaciones de nuevos libros, de autores nacionales y extranjeros, que vienen a enriquecer la oferta librera (claro, no a los escritores). Pero que, sin embargo, tiene una enorme importancia para un país que se va acostumbrando, lentamente, pero se va acostumbrando, a leer. Como diría mi abuela, nahenduséi (no quiero escuchar) que en Paraguay no se lee. Esto está cambiando, no se lee como en la Argentina que la gente viaja en los trenes con un libro en la mano, o como en los países europeos donde hay tantas librerías como aquí los carritos de lomitos.
Pero se está instalando la costumbre de invertir en libros, especialmente para los niños, que es la etapa donde se les debe inculcar el amor a la palabra impresa. ¿Cómo se explica que las editoriales editen tantos títulos si no vendieran?
El domingo, presentó su nueva novela, “Humo”, una escritora ecuatoriana que ubica su historia en Paraguay, un país donde vivió un tiempo y que la ha marcado en el corazón. Ella, premiada y exitosa, lo reeditó acá y vino a darlo a conocer.
El mismo día, Mirta Roa presentó un libro álbum sobre su padre. Se trata de un texto que nos muestra al Roa Bastos más humano jamás visto. Cuando José Luis Ardissone pasó a leer dos de las cartas que se reproducen en el mismo, una de ellas dedicada a su hija, uno descubre todo el peso de la necesidad económica, las frustraciones, las ausencias, las presencias, alegría y pesares que envuelven a un escritor y a su familia.
Mientras el auditorio quedaba mudo ante ese hecho, decenas de niños corrían alrededor de un stand con sillitas pequeñas y grandes figuras para colorear.
Al costado del escenario, esperaba para Rolando Chaparro para cantar a viva voz. Más allá, una parejita se quitaba selfies con una obra erótica de fondo y unas amigas invitaban a acompañar a una autora que leería poesía en el auditorio de arriba, mientras otras insistían en ir a otra sala en el entrepiso, o en el Sthephen Hawking.
¡Hay demasiadas actividades!, se exasperó una delicada dama, pero no como plagueo, sino como disculpándose de no poder ir a todas, aunque no le faltaban ganas.
Ayer, cerrando la FIL Asunción, la escritora Gladys Luna presentaba la historia de un perrito muy especial. Ojalá que encuentre niños que la adopten como mascota.