Cuentos en el blog

sábado, 2 de mayo de 2015

EL cetro del Tahuantinsuyo (fragmento)


Hace muchos años, una profesora de historia me dijo que la mente es la más poderosa y eficiente máquina del tiempo, que con ella podemos viajar a cualquier época o lugar con sólo desearlo.

Es cierto que en aquella oportunidad di a este comentario la misma importancia que cualquier adolescente da al consejo de un mayor, un viejo; sin embargo, el siguiente relato de lo que parecía ser uno más de mis viajes, confirmó aquellas palabras.
***
Tras haber pernoctado en el pueblo inca viviente de Ollantaytambo, rodeado por las altas montañas cubiertas por el negro manto de la noche tachonada de brillantes estrellas, partí con mi mochila a la estación de tren con destino a Aguas Calientes, más conocida como Machu Picchu Pueblo.
El vagón, con ventanas panorámicas en el techo y asientos enfrentados separados por mesas, era confortable, y la música funcional con temas andinos, agradable.
Un turista frente a mí leía el periódico del día cuyo titular "De arqueóloga y montañista, a presidente" se refería a la recién electa primera mandataria de aquel país andino.
Como escritor, muchas eran las expectativas que el nombre de Machu Picchu traía a mi mente; y con estas, el deseo ferviente de conocer aquella maravilla hecha por el hombre y el monótono traqueteo del tren, me dormí.
El pueblo de Machu Picchu, ubicado a 110 km de Cusco, en un valle rodeado por una cadena de empinadas montañas cubiertas de abundante vegetación selvática, pertenecientes a la cordillera andina central, al sur del Perú, me recibió con la efervescencia y bullicio propio de la gente que vive del turismo.
Luego de una paciente espera de casi una hora, aborde el autobús que me llevo a la zona de entrada al santuario, adonde llegamos luego de veinte minutos.
Tras el ascenso, sobre parte del antiguo Qapac Ñam (1), por fin divisé las majestuosas ruinas.
La inmensa cantidad de turistas que se abalanzaron sobre el sitio arqueológico a esa hora de la mañana, sacaban de contexto al lugar. A pesar de todo, las densas nubes maquillaban aquel cosmopolita enjambre, devolviéndole a aquellas ruinas el aspecto misterioso y místico que las hizo famosas mundialmente.
Un rayo de sol que logró colarse entre las nubes iluminó mi rostro haciendo que instintivamente cerrase los ojos.
—¿Es su primera vez en esta ciudad? ¿Necesita un guía? — interrogó un anciano extremadamente bajo y con un marcado acento andino, a quien al principio confundí con un enano.
Si bien en ese momento pensé que se trataba de uno de los tantos oportunistas que acosan a los visitantes en todo centro turístico del mundo, su sonrisa limpia y exenta de malicia hizo que responda al extraño aunque simpático individuo.

—Salvo que cuenten las visitas virtuales por la web, esta es mi primera visita y quiero verlo todo, ya que como novelista deseo absorber como esponja esta maravilla.
Con un poco más de un metro cincuenta y rasgos andinos, el hombre, ataviado con un poncho multicolor, sandalias y luciendo un colorido ch'ullu (2) parecía haber sido transportado por algún mágico sortilegio desde el pasado.
—¿Cronista? ¡Fantástico! Mi nombre es Yupanqui. Si lo desea puedo guiarlo.
—¿Cuántos soles me costará? —pregunté, dirigiendo mi mano al bolsillo donde guardaba la billetera.
El hombre volvió a sonreír y haciendo entender con un gesto de su mano que no deseaba dinero, me indicó que lo siguiera.
Yupanqui, bajaba con gran destreza por las antiguas y estrechas escaleras de la ciudadela construida por el Inca Pachacútec en el siglo XV.
—Ey, Yupanqui, no tan rápido... Quiero tomar algunas fotos.
—¿Quiere escribir un manuscrito distinto a los demás? Lo que yo le mostraré sólo lo han visto un puñado de personas — contestó sin bajar la marcha.
Luego de cruzar con rapidez el sector que fuera destinado antaño a la agricultura, formado por las típicas andenerías, llegamos a la entrada del sector urbano, construido con muros de piedra perfectamente tallados y yuxtapuestos sin amalgama, en donde destaca el sistema de canales y fuentes de aguas aun en funcionamiento.
Al traspasar la puerta de entrada a la ciudadela, ubicada sobre el muro de unos 400 metros junto al cual corre una falla geológica convenientemente utilizada como foso de drenaje de la ciudad y divisoria entre el sector agrícola y el urbano, Yupanqui me hizo notar la piedra, en el pasado móvil, que ubicada en un hueco del muro era parte del mecanismo de cierre interno.
—Nadie podía entrar o salir de la ciudad sin que le fuera permitido... Salvo que se transformara en cóndor y volara —dijo el extraño guía, que prosiguió el camino sólo deteniéndose el tiempo suficiente para que pueda alcanzarlo y seguir adelante.
Lo desparejo y estrecho de las gradas de las escaleras, 109 en toda la ciudad, sumado a los 2400 metros sobre el nivel del mar en que se encuentra la misma, parecían pasar totalmente inadvertidos por Yupanqui quien sin duda creía correr algún tipo de maratón.
En tiempo récord para un turista, recorrimos el templo del Sol, la residencia del Inca, la plaza Sagrada, el templo de las Tres Ventanas, el templo principal, el Intihuatana (3), hasta finalmente llegar al hito que marca el extremo norte de la ciudad y el punto de partida del camino a Huayna Picchu llamado por Hiram Bingham (4), la roca sagrada.
—Yupanqui... detente... ¿Alguien te persigue? —dije jadeante—. Apenas puedo seguirte y no pude sacar, hasta ahora, ninguna foto.
— Disculpa, papá (5), como te dije hace un rato, lo que acabamos de ver lo ven todos. Déjame mostrarte la ciudad en todo su esplendor.
Apenas dejando que tome aliento, Yupanqui prosiguió su carrera por el camino que atraviesa la estrecha lengua de tierra que une las montañas Machu y Huayna Picchu, hasta llegar a una bifurcación donde se detuvo como dudando si continuar.
Creyendo que seguiríamos derecho por el empinado camino, me adelanté.
— No subiremos a la cima —dijo tomándome por la chaqueta cazadora que llevaba puesta.
—Creí que es ahí adonde iríamos. ¿Acaso no es desde donde se puede ver la ciudad en todo su esplendor?
— No es de ese esplendor del que te hablo. ¡Sígueme y te sorprenderás!
El camino izquierdo nos condujo a la parte posterior de la montaña, en donde se encuentran una serie de construcciones subterráneas levantadas en cuevas, las cuales fueron forradas con bloques de piedra meticulosamente tallados para encajar con precisión en los contornos irregulares de los grandes afloramientos rocosos que les sirven de techo. Entre estas construcciones se destaca el llamado templo de la Luna en el cual tampoco nos detuvimos.
—Yupanqui, ¿adonde vamos? Este camino parece llevarnos al Urubamba... ¿Estás seguro que podré ver la ciudad?
Sin responder, Yupanqui prosiguió su camino y en un recodo se introdujo en la espesa selva que cubre la montaña.
El calor húmedo del mediodía en esa intrincada selva y el fatigoso y agitado maratón emprendido desde la mañana hicieron mella en mi cuerpo, y de pronto, tras tropezar con un tronco, rodé vertiginosamente cuesta abajo cayendo en el interior de una estrecha cueva que se abrió con mi peso.
Adolorido, me levanté y grité para ser auxiliado, pero ni siquiera el eco de mi voz en las húmedas paredes de aquella oscura caverna me respondió.
Tras varios intentos infructuosos de trepar para alcanzar la entrada, me senté en una roca y por primera vez escuche el lejano murmullo del río Urubamba.
Al ver lo imposible de salir por el mismo sitio por donde entré, gateando y palpando las rocas para guiarme debido a lo estrecho del pasaje y a la oscuridad circundante, seguí el murmullo del río que se acrecentaba a medida que avanzaba.
Poco a poco mis ojos se adaptaron a aquella oscuridad y pude ver un grupo de murciélagos que de seguro, molestos por mi presencia volaron hacia una grieta por la cual una persona adulta apenas podría pasar de lado.
—De seguro estos roedores alados saben dónde está la salida —dije, aventurándome por aquel estrecho pasaje.
La fresca y húmeda brisa acarició mi rostro. A lo lejos podían divisarse los débiles rayos del sol tratando de hacerse camino en aquella, hasta ese momento, impenetrable oscuridad.
Aquel estrecho pasaje pronto llegó a su fin, dando paso a una caverna de regular tamaño, fuera de la cual el rugiente Urubamba corría vertiginoso bajo el sol del atardecer.
Observé a mi alrededor y descubrí un angosto sendero que, corriendo paralelo al río, luego de unos metros ascendía internándose en la selva.
Me disponía a seguir aquella ruta, cuando entre las rocas, desmayada con la cabeza apenas fuera del agua, se encontraba una niña, o eso creí en aquel momento.
De no más de un metro cuarenta, cabello azabache adornado con dos trenzas, lucía una túnica larga, ceñida a la cintura por una colorida faja.
Sin inconveniente la alcé en brazos y la llevé al interior de la caverna, donde recordando mis años de scout la recosté en el suelo y abriendo con dificultad su boca procedí a sacar de la garganta la lengua, liberando así las vías respiratorias, para inmediatamente inclinar su cabeza hacia arriba.
Manteniendo su nariz tapada, aspiré profundo e insuflé el aire en su boca reiteradas veces hasta que vomitó parte del agua que había tragado. Limpié su boca y proseguí la maniobra hasta que noté que comenzaba a respirar por sí misma.
Colocando mis dedos sobre su cuello, ubiqué la yugular y sentí su débil pulso al tiempo que la muchacha abría los ojos.
Al verme, la joven se levantó abruptamente e intentó huir gritando:
— ¡Wiraqocha (6)! ¡Wiraqocha!
—Cálmate, no te haré nada. Casi mueres ahogada en el río... ¡Yo te salvé! —dije tratando de calmarla.
La muchacha se sentó en el suelo mientras me observaba asustada, como si fuese un demonio. El más ligero intento de acercarme la ponía a la defensiva.
—Bueno, niña, si así lo deseas, quédate en esta cueva mientras voy a buscar a algún guardaparque para que nos ayude —indiqué dirigiéndome a la salida.
— ¡Wiraqocha! —escuché apenas traspasé la entrada de la cueva y antes que pueda ver el lugar de procedencia del grito, un fuerte golpe en la cabeza me dejó inconsciente.
No sé cuánto tiempo estuve desmayado. Al despertar me encontraba en una estrecha habitación un poco más larga que una cama, de metro y medio por tres metros y una altura igual al ancho. Las paredes construidas de piedras con argamasa, estaban cubiertas por un techo de piedra, al parecer parte de una gruta natural.
Con dificultad y todavía abombado por el golpe, intentaba incorporarme cuando se abrió la puerta de entrada y detrás de ella, ante mi asombro, cuatro antiguos guerreros andinos.
Con alturas que oscilaban entre el metro cuarenta y el metro sesenta, los soldados estaban ataviados con una túnica corta, ceñida por una faja, sobre la cual llevaban un chaleco protector de algodón llamado por ellos uacana cushma y sobre ambos una manta. Completaban el ajuar de aquellos guerreros, un casco de madera, un mazo de mango de madera y extremo de piedra en forma de estrella y un colorido escudo.
— ¡Lluqsichiy (7)! ¡Lluqsichiy! —ordenó uno de ellos, invitándome a salir de manera poco amable, blandiendo la porra amenazante.
—¿Qué clase de broma es esta? —pregunté, recibiendo por respuesta un golpe de parte de uno de los soldados.
La cárcel, de forma circular y excavada en la roca viva, albergaba otras cinco celdas similares a la que acababa de dejar.

Al salir de aquella caverna-cárcel, el sol brillaba en lo alto. A empujones fui obligado a ascender por un estrecho camino que pronto entroncó con el que había descendido el día anterior.
Aturdido y sin comprender qué ocurría llegamos al lugar donde se encuentra la roca sagrada en el Machu Picchu.
Absorto y con la boca abierta comprobé que no había un solo turista. En su reemplazo se encontraban hombres y mujeres vestidos a la usanza del Imperio tahuantinsuyo que me observaban tan sorprendidos e intrigados como yo a ellos.
Las edificaciones lucían el mismo esplendor que cuando fueron construidas hacía casi quinientos años. Techos de paja, amarrados a gruesas vigas de queuña (8) con fuertes sogas hechas de pelo de llama, se levantaban sobre las paredes de piedra enlucidas con fina arcilla y pintadas de amarillo y rojo.
Luego de que seis soldados se sumaran al grupo que me custodiaba, seguimos camino hasta la plaza sagrada.
Del conjunto de construcciones ubicadas en torno a un patio cuadrado destacaban dos edificios. El conocido en nuestra época como el templo de las Tres Ventanas, cuyos muros de grandes bloques poligonales, fueron ensamblados como un rompecabezas, y el templo principal, construido con bloques más regulares. Fue a este último edificio adonde ingresamos.
La habitación, iluminada por antorchas, estaba ricamente adornada con tapices tejidos con lana de vicuña de finísima textura con guardas multicolores de animales y vegetales andinos.
Un disco de oro con la imagen de Inti, el dios sol, estaba ubicado en la pared sobre el altar de piedra enchapado en oro y embellecido con las imágenes del cóndor, el puma y la serpiente. El disco, rebosante de todo tipo de ofrendas, dominaba aquel recinto. Junto a la representación de Inti, ubicados en siete nichos, se encontraban las estatuas en oro de Cocha, el agua; Pacha, la tierra; Con, el fuego; Guatan, el aire; Quilla, la luna; Illapa, el rayo y Choquechinchay, el trueno.
Un fuerte golpe en mi estómago, propinado por uno de los soldados, hizo que me incline ante el sacerdote que acababa de ingresar y quien con un ademán hizo que mis captores se retirasen de la habitación, salvo dos que quedaron de guardia dentro del recinto.
Cuando la puerta se cerró detrás de mí, el sacerdote dijo en español:
—Ha visto papito que le dije la verdad. Lo que ha visto y verá, jamás hombre blanco ha visto.
De inmediato reconocí la voz de Yupanqui, quien vestía una túnica blanca de algodón, ceñida por una faja multicolor y bordada con hilos de oro, sobre la cual descansaba una manta de lana de vicuña, y calzaba la típica sandalia andina de cuero dorado con polvo de oro. Cubriendo su cabeza, un reluciente casco de oro adornado con la representación de Inti incrustado en él y dos plumas de cóndor.
—Tienes razón desgraciado... Te voy a... —dije, intentando abalanzarme sobre el sacerdote cuando los dos guardias lo impidieron.
—Cálmate, papito... Y disculpa los inconvenientes sufridos al momento. Es que si te decía la verdad nunca me hubieses creído —dijo, indicando a los guardias que me soltasen.
—Y todavía no lo creo. Es más, estoy convencido que he sido secuestrado y estoy siendo en este momento el hazmerreír de miles de personas en algún reality show de algún canal de televisión.
— Estás equivocado. Has viajado desde una tierra remota en la cual infinitas veces Inti ha mostrado su rostro ascendiendo desde el horizonte y otras tantas se ha ocultado detrás de él.
—Mira, Yupanqui, no soy un niño y los viajes en el tiempo son imposibles.
—Mi verdadero nombre no es Yupanqui sino Huilca-Uma y esto no es una broma. Has viajado al Imperio del Tahuantinsuyo y nos gobierna con sabiduría el Inca Titu Cusi Yupanqui (9).
Aunque toda aquella situación parecía una broma muy bien montada y la información sacada de Wikipedia, la sinceridad del sacerdote y el entorno que me rodeaba, sumados a las magulladuras en mi cuerpo por los golpes de los soldados, me convencieron.
—Si esta ciudad es parte del verdadero Imperio del Tahuantinsuyo (10), ¿qué o quién me trajo hasta aquí?
—El gran Wiraqocha te ha enviado para que, como cronista que eres, escribas la verdad de esta tierra ocupada por los hombres del Wiraqocha Francisco Álvarez de Toledo (11) venidos en sus naves desde más allá de la salida del sol.
— Es difícil creer que he viajado a través del tiempo y mucho menos confiar en aquellos que hasta ahora me han golpeado, encarcelado y arrastrado hasta sus pies por el único crimen de intentar rescatar a una niña que casi muere ahogada.
—Comprendo tu desconfianza, pero tú has de conocer bien como ha sido nuestra relación con los wiraqochas desde el día que emboscaron y encarcelaron a Atahualpa y luego de recibir el rescate establecido por su libertad, fue ejecutado. La confianza hacia tu gente se ha visto muy reducida. En cuanto a la muchacha que salvaste del río, no sé de quién hablas — respondió, aunque su rostro decía lo contrario—. Los guardias sólo te encontraron a ti saliendo de la caverna.
—Supongamos que he viajado en el tiempo y utilice mi estadía en estas tierras para escribir una novela, ¿quiere decir que puedo volver cuando yo lo determine? ¿O estaré secuestrado hasta que Wiraqocha decida cuándo debo volver?
El sacerdote sonrió y eludiendo la respuesta, dijo:
— Nadie ha tenido nunca la oportunidad que Wiraqocha te presenta. Aprovéchala y volverás a tu época cuando sea el momento. Ahora debes irte. Se te alojará en una de las viviendas de la ciudad hasta que sea el momento de emprender tu viaje a Hatun Vilcabamba (12). En ella encontrarás un uncu (13), un par de usuta 14 y algunas yacoya (15) que he ordenado se te provean. Mañana se enviará un chaskiq (16) a nuestro Inca, comunicándole de tu presencia; mientras esperas realizarás las tareas que se te asignarán, con las cuales podrás realizar tus crónicas.
El sacerdote dio unas indicaciones en quechua al guardia y este, sin golpearme aunque con recelo, me acompañó a una de las viviendas de la zona sur de la ciudad, cercana a la entrada de la misma.
La vivienda seguía el clásico estilo arquitectónico del Tahuantinsuyo: muros de piedra bien pulidos, ligeramente inclinados, con junturas perfectas entre bloque y bloque y exentos de ventanas salvo las tapiadas, que de forma trapezoidal servían de alacenas y guardarropa. El techo con caída a dos aguas, estaba sostenido por fuertes vigas de quinua sobre las cuales reposaban cañas y sobre ellas paja. Vigas, cañas y paja, estaban sujetos a salientes de la pared en su parte superior con sogas hechas de lana de alpaca.
Poco a poco me fui acostumbrando a la poca luz proveniente de la puerta de entrada y pude notar que sobre el piso de tierra apisonada se hallaban un par de ollas, una vasija grande de cerámica y una tinaja con chicha (17), junto a una piedra que hacía de banco. Un poco más allá se encontraba una estera o especie de alfombra de agave y sobre ella un cuero de llama.
En una de las ventanas falsas, se encontraban dobladas las mantas y las vestiduras a las que hizo referencia el sacerdote.
Con mis ropas sucias y rotas, decidí reemplazarlas por aquellas que me habían dejado, aunque no tardé en descubrí que me quedaban cortas, por lo que opté por conservar mis pantalones y ropa interior.
Cuando el sol estaba en su punto más alto, un soldado me trajo dentro de un plato de bordes altos un trozo de carne asada de alpaca con papas cocidas y una mazorca de maíz de enormes y dulces granos.
El día transcurrió sin sobresaltos y a pesar que se me permitía salir de mi nuevo "hotel de 5 estrellas", las miradas amenazantes de los guardias eran más que suficiente para que mis paseos por la ciudad se limiten al área donde residía, observando alguno que otro perro andino, de color negro y casi totalmente desprovisto de pelaje, las viviendas de los trabajadores, sus corrales con gallinas, patos y pavos y de lejos el templo del sol y el Inkahuasi (18).
Llegada la noche, resignado y esperando que toda esta mágica experiencia fuera producto de algún extraño sueño, me recosté sobre la estera y me cubrí con las mantas, sobre estas coloqué el cuero de alpaca ya que la temperatura había bajado considerablemente.
Poco antes de conciliar el sueño vino a mi mente la imagen de la misteriosa joven a quien salvé la vida. ¿Quién sería? ¿Por qué Huillca Urna negó su existencia?
El bullicio propio de un pueblo que se dispone a ir a trabajar, acompañado por ladridos de perros, cacareo de gallinas, el trinar de aves y el sonido de quenas me despertó.
— ¡Oh no!... Sigo dormido —exclamé para mis adentros al abrir los ojos y constatar que todo seguía tal cual como cuando me dormí el día anterior.
Infantilmente, volví a cerrar los ojos y a tapar mi cabeza con una de las mantas, cuando sentí un leve puntapié en las costillas.
Parado junto a mí se encontraba un soldado, que tras entregarme una hogaza de pan circular de casi veinticinco centímetros de diámetro y una bolsita de cuero que contenía hojas de coca (19), me indicó que lo siga.
El caminar por aquellas estrechas callejuelas cruzándome con los súbditos del Tahuantinsuyo me hizo recordar a Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift, ya que con mi metro ochenta estaba unos treinta centímetros por encima de la media de aquellos sorprendidos ciudadanos quienes cuchicheaban y bromeaban señalando mi atuendo.
Tras cruzar nuevamente toda la ciudadela en dirección norte, nos dirigimos al Huayna Picchu.
 
 
NOTAS
1. Quechua: Red de caminos por donde transitaba el Inca conocido vulgarmente como caminos del Inca.
2. También denominado chullu o chullo es el típico gorro andino con orejeras.
3. Quechua: donde se amarra el Sol.
4. (19 de noviembre de 1875-6 de junio de 1956) fue un explorador y político de los Estados Unidos que dio a conocer al mundo las ruinas de Machu Picchu.
5. Decir papá o mamá a las personas aunque no sean los hijos es un modismo utilizado normalmente en Perú hoy en día.
6. Dios supremo del panteón tahuantinsuyo. Sin embargo, en este caso el autor hace referencia al modo en que también llamaron a los españoles. Cuando los habitantes del Imperio tahuantinsuyo vieron por primera vez a los hombres de Pizarro, al ver que eran blancos y de cabellos rubios, pensaron que se trataba del mismísimo Dios.
7. Terminología aplicada para obligar a salir.
8. La queuña, árbol de la familia de los arrayanes, es uno de los árboles más resistentes al frío en el mundo. Algunos de ellos llegan a desarrollan por encima de los 5.200 metros sobre el nivel de mar.
9. (1529-1571) Hijo de Manco Inca Yupanqui, se convirtió en el penúltimo Inca gobernante de Vilcabamba. Coronado en 1563, gobernó hasta su muerte. “Quechua: Tawantin suyu, «las cuatro regiones o divisiones». Se llamo así al imperio, gobernado por el inca desde Cusco, que estuvo subdividido en cuatro suyos: el Chinchaysuyo (Chinchay Suyu) al norte, el Collasuyo (Quila Suyu) al sur, el Antisuyo (Anti Suyu) al este y Contisuyo (Kunti Suyu) al oeste.
11. (1515-1582) Fue un aristócrata y militar de la Corona de Castilla y quinto
Virrey del Perú.
12. Última capital del Imperio Tahuantinsuyo. Si bien algunos historiadores creen que los restos de esta ciudad son las ruinas conocidas con el nombre de Espíritu Pampa, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Dr. Santiago del Valle Chousa, cree haberla descubierto recientemente en la zona del nevado Choquezafra, entre los valles de Lugar grande y Choquezafra y las montañas circundantes. Esta ubicación es la que se tomará en esta novela.
13. Quechua: Túnica corta similar a una camiseta larga.
14. Quechua: Sandalia
15. Quechua: Manta.
16. Quechua: También conocido como chasqui significa el que recibe y entrega (mensajero).
17. Bebida alcohólica que resulta de la fermentación del maíz en agua azucarada.
“Quechua: Inka = Inca, Wasi = casa, "casa del Inca"
19. La hoja de coca, procedente de un arbusto andino del mismo nombre, es utilizado desde tiempos inmemoriales como analgésico y energizante. Es gracias a estas hojas, de forma de elipse y del tamaño del dedo pulgar, que las personas que provienen del llano pueden sobrellevar los males provocados por las alturas. En la actualidad mediante un proceso químico se obtiene la droga llamada cocaína.

 


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Terroristas culturales en Nazca

Un viejo dicho dice: “El que a buen árbol se arrima buena sombra lo cobija”. Lamentablemente estas sabias palabras pueden ser tomadas en forma positiva como negativa.
Esto último fue lo que hicieron, el pasado 7 de diciembre, los 21 activistas de Greenpeace dirigidos por el argentino Mauro Fernández, quienes ingresando de forma furtiva a la zona arqueológica donde se despliegan las conocidas líneas de Nazca, perpetraron en nombre de la conocida ONG un crimen sobre el patrimonio de la humanidad.
Según las propias palabras de estos patoteros esta incursión, que consistió en colocar junto a la emblemática figura del colibrí el mensaje “Tiempo para el cambio, el futuro es renovable”, pretendía llamar la atención a las autoridades reunidas en Lima en la conferencia sobre el calentamiento global COB 20.
Y vaya que lograron llamar la atención y no solo de los delegados que trataban sobre el tema ambiental sino que consiguieron la indignación mundial ya que destruyeron más de mil años de historia en una nefasta madrugada y embarraron el nombre de la conocida ONG que los albergo bajo su sombra.
Hay quienes dicen que esta noticia esta sobre valorada y que esta barbarie es un daño “menor” si se tiene en cuenta la intención que han tenido estos terroristas culturales, amparándose como dije bajo la sombra de Greenpeace, al querer dar su mensaje al mundo.
Greenpeace se ha hecho famosa interpretando a David en su lucha contra el Goliat de la contaminación, deforestación, destrucción del medio ambiente y asesinato de especies en peligro de extinción, sin embargo esta vez, estos 22 innombrables, en su nombre se han puesto las sandalias del gigante pisoteando al indefenso David del patrimonio de la humanidad sin piedad.
Es una pena que a pesar de que Kumi Naidoo, presidente ejecutivo Greenpeace, presentó personalmente disculpas al Ministerio de Cultura de Perú, hasta el momento, los nombres de los perpetradores siguen siendo un misterio, ya que hasta el momento no se han sido proporcionados por la ONG para que se proceda al castigo de los mismos.
Este genocidio cultural similar al causado por los Talibanes a los Budas de Bāmiyān, el saqueo de museos en Irak luego de la caída de Husein, o la destrucción causada en Egipto a varios museos y otras construcciones y artefactos arqueológicos por los manifestantes contra Mubarak, nada tiene que ver con salvar a las ballenas o enfrentarse a un buque petrolero. Es simple marketing patotero y figuretismo de un puñado de inadaptados a quienes además de recibir los 8 años de cárcel, determinados por la legislación peruana para aquellos que atentan contra el patrimonio cultural, se les debería quemar los pasaportes e impedirle la entrada a cualquier país del mundo.
Por último y dirigiéndome a este señor Fernández, quien huyo a esconderse en su cueva como un quy, quiero decir: Que tiene razón en cuanto a que el futuro es renovable pero el daño que causó a la humanidad no, por lo que, debería dar la cara y del mismo modo que se pavoneo junto a su “obra” enfrente al mundo, a la justicia peruana y a las consecuencias de sus actos. 

https://www.youtube.com/watch?v=JduoDIzzSZ0#t=469

martes, 17 de junio de 2014

El público comienza a valorar la literatura paraguaya, según Hernández

Por Eduardo Quintana
Alejandro Hernández y von Eckstein es escritor, miembro del PEN Club y actual vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay (SEP). Entre sus obras se destacan: Conspiraciones faraónicas, Bajo la mirada de la cobra, El asesinato del faraón, El juego de los dioses, El fotógrafo de Loma Tarumá y Nueva vidas.
-Cuando decimos Libroferia de Asunción, ¿a qué nos referimos?
A una de las tres vidrieras más importantes del país donde el público lector se encuentra y relaciona con los autores nacionales. Las otras dos son la feria de Coronel Oviedo y la de Encarnación.

 -Se llevará a cabo la XX edición, ¿es un logro para la cultura paraguaya?
Si. El evento ya esta marcado en el calendario  de actividades mental de cada asunceno amante de la literatura nacional y extranjera. Inclusive los niños que asisten a la feria vienen gustosos de conocer o reencontrarse con sus autores favoritos. Una hermosa experiencia tuvimos la semana pasada donde antes y después de un panel de cuentos organizado por la SEP los niños pedían autógrafos y tomarse fotos con los panelistas a quienes rodeaban y abrazaban bulliciosamente.

 -¿Qué tiene de diferente esta fiesta literaria?
Cada libroferia se supera a si misma año a año, tanto en sentido organizativo como en la calidad de eventos. En lo que se refiere a la SEP, este año se han organizado varios eventos entre ellos los cuenta cuentos para niños y adolescentes, paneles como el dado por Juan de Urraza “El libro y la tecnología digital”, el proyecto LIBRO AMIGO, por el cual se llevaran los libros donados por el publico asistente a la feria a BIBLIOSUEÑOS, biblioteca de San Cosme y Damian (Itapúa), además de tratar de acompañar a los socios en las distintas presentaciones de sus libros, entre otras actividades. Creo que este ha sido el año que más actividades ha tenido la SEP en todo este tiempo.

 -¿Considerás que el público lector paraguayo es más exigente ahora que hace casi 20 años?
La exigencia varía con cada individuo, dependiendo su formación, edad, e intereses. Lo que si ha variado es la cantidad de público que hoy asiste a este evento, en su mayoría jóvenes. 

 -¿Qué leen los paraguayos?
A pesar del bombardeo mediático fomentando literatura extranjera tipo bestseller, autoayuda y lectura rápida, el publico también comienza a valorar la literatura nacional. Reflejo de esto es que todas las semanas se presentan varios libros de autores nacionales e incluso muchas veces varias presentaciones el mismo día.

 -¿Qué escribe hoy la gente en nuestro país?
Se escribe de todo. Desde novelas de ficción, históricas o aventuras hasta poesías, sin dejar de lado los libros de autoayuda. También hay que destacar a la literatura de comics, donde podemos destacar la labor de Roberto Goiriz, Javier Viveros, Nicodemus Espinoza, Carlos Arguello, Juan Moreno, entre otros.
Es cierto que nuestros mayores nos pudieron haber llegado a decir que el comic no es literatura y que distorsionaba la mente del niño. Sin embargo, creo es una manera de introducir a los niños a la lectura.

-¿Hay más literatura hoy? ¿Mejoró?
Como dije anteriormente se escribe mucho. Lamentablemente no puedo decirte si mejoró o no nuestra literatura ya que carecemos de una critica literaria aguda y medios especializados donde los críticos puedan expresarse y dar a conocer nuestra literatura a nivel nacional e internacional. Por ejemplo, falta un verdadero suplemento cultural en los periódicos tipo el de “revista Ñ” o “El mundo” donde la crítica literaria nacional tenga una participación destacada y consistente. No solamente aparecer como relleno porque se le acabaron al editor los artículos de rock extranjero o los escándalos de la farándula.

 -Algunas personas sigue diciendo que en Paraguay no se lee tanto, ¿es un mito o ya se desechó esto?
Es cierto que todavía falta mucho para llegar al estándar ideal de lectura a nivel nacional. Sin embargo se lee cada vez más, en especial los jóvenes, compartiendo tanto formato digital como el libro de papel. Creo que vamos por buen camino.

-¿Qué recomendás a los jóvenes que sueñan con ser escritores?
Que lean, observen, escuchen, escriban mucho y no se desanimen. La lectura y prestar atención al mundo que nos rodea, son la mejor manera de introducir ideas a ser desarrolladas y transformadas en poesía o narrativa. Sin embargo esto no basta si no se toma en serio a la escritura. El escribir no es un hobbie, es un trabajo.

 Aunque en estas latitudes es muy difícil vivir de la literatura, el futuro escritor deberá tomar a la escritura como un trabajo más y dedicarle las horas diarias necesarias, tanto a la lectura como a la escritura. Es la única manera de progresar y lograr el anhelado reconocimiento.

lunes, 16 de junio de 2014

Se prolonga el plazo de entrega del Premio Itaú de Cuento Digital


El certamen se extiende por 12 días más, y se divide en tres categorías, dos para escritores y una para clientes.

Por Milia Gayoso.
“Tengo una buena noticia, el plazo de entrega se prolonga hasta el 30 de junio”, dice Alejandro Hernández, vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay, SEP, quien encabeza el Comité de lectura del Premio Itaú de Cuento Digital 2014, cuyo plazo vencía el próximo 18.
El certamen invita a participar con obras cuya extensión no debe se mayor a los 8.000 caracteres con espacios. Las mismas deberán ser cargadas en www.premioitau.org. Los autores podrán incorporar imágenes, sonidos, videos, hipervínculos, y otros recursos, privilegiando la calidad del relato. Los textos ganadores serán anunciados en noviembre de este año.

-¿Qué objetivos persigue el concurso de cuentos digitales Itaú?
-En el mundo tecnológico en que vivimos, se abre ante nosotros un infinito abanico de posibilidades y herramientas que pueden ser utilizadas por los creadores y artistas en general. Desde fotografías “adulteradas” artísticamente hasta las animaciones en 3D son algunos ejemplos de este abanico del que hablo.
La escritura no queda exenta, por lo que este concurso busca estimular la escritura aprovechando las nuevas tecnologías que hoy se encuentran a disposición como ser fotografías, videos o músicas que pueden enriquecer el texto.
Otra de las características de este concurso, organizado por el grupo Alejandría, es que los cuentos son cargados directamente por el autor en la web de Itaú desde donde son evaluados por los jurados.

-¿Es obligatorio el incorporar elementos multimedia?
-No, el elemento multimedia, sea una música, un video, etcétera, debe enriquecer el texto, sin embargo, el autor puede prescindir de estos elementos si el texto no los requiere.

-¿Quiénes conforman el jurado?
-Un comité de lectura de reconocida trayectoria seleccionará las obras a ser evaluadas por el jurado, que está integrado por Roberto Echevarren (Uruguay), Lourdes Espínola (Paraguay), Claudiney Ferreira (Brasil), Marcelo Figueras (Argentina) y Alejandro Zambra (Chile).
En el comité de lectura, por Paraguay, me acompaña en esta ardua tarea Lia Colombino.

-¿Qué edición es esta?
-Tengo entendido que el certamen comenzó en 2011 en Argentina, sin embargo este es el segundo año en el que participa Paraguay.
En 2013 el cuento ganador en Paraguay para la categoría escritores fue “Mamá Muerta” de Natalia Echauri. En la categoría sub-17 el mejor cuento paraguayo fue “Los Dankworth”, de Angie González. Ambos cuentos, junto con los otros galardonados, forman parte de la Antología Itaú de Cuento Digital 2013, que se denomina “Mate”.
También fueron reconocidos como seleccionados paraguayos: Natalia Fichonczuch con el mejor cuento en la categoría clientes, y Ángeles Ruiz con el mejor cuento de la categoría colaboradores.

TESTEO DE OBRAS
-¿Por qué es importante participar?
-Desde el punto de vista del participante e independientemente del premio al que se puede acceder esta es una oportunidad única para que los escritores, especialmente los noveles, puedan testear sus obras al ser evaluadas, por un jurado internacional, junto a otras provenientes de Argentina, Chile y Uruguay.
De hecho José Pagés, Presidente de la Fundación Itaú (Argentina), afirmó: “El Premio Itaú se está consolidando como el más innovador entre los de mayor convocatoria de habla hispana. Esa innovación se verifica en la transparencia, por la que todos los participantes reciben un comentario de su obra por parte del comité de lectura, y en la incorporación de recursos digitales a la narrativa”.
Por otro lado esta es una verdadera oportunidad para desmentir el estigma que pesa sobre nuestras cabezas en el que en Paraguay no existen escritores.

-¿Qué les dirías a los posible participantes?
-Que se animen. Sé bien que hay muchas personas, en especial los jóvenes integrantes de escuelas de escritores o academias literarias, que tienen un potencial enorme para poder ser finalista e inclusive ganar el concurso. No se pierde nada con participar, sólo se debe subir a la web www.premioitau.org su cuento, sin embargo se puede ganar mucho para el participante y como dije anteriormente para Paraguay.

SEPA MAS
Categorías con valores importantes
Los premios se dividen en tres categorías. La primera categoría abarca a participantes que tengan entre 18 a 40 años. Los premios consisten en 2.000 (cerca de G. 8.860.000), 1.000 (cerca de G. 4.430.000) y 500 (cerca de G. 2.215.000) dólares, además de tablets.
En tanto, la categoría Sub 18 comprende a escritores de 13 a 18 años. Los premios establecidos son tablets y becas para talleres literarios.
Finalmente, en la categoría de Clientes Itaú, los concursantes podrán acceder a tablets como principales galardones.

Fuente: La Nación, Domingo 15 de junio 2014

miércoles, 11 de junio de 2014

Presentación del libro “OTROS UNIVERSOS” de Juan de Urraza

Muchos dicen que un libro es para el autor como un hijo, una parte del mismo autor, sus vivencias, anécdotas, sentimientos y hasta inclusive ocultos resentimientos que afloran en la obra bajo el manto de un personaje que finalmente puede terminar de mala manera, convirtiéndose la obra un poco en la catarsis de la propia vida del autor y un reflejo oculto de su entorno.
Así como en la vida misma el hijo tiene rasgos del ADN del padre, las obras de Juan de Urraza o Jeu Azarru, nombre que figura en la partida de nacimiento de este y sus otros hijos de papel, reflejan la personalidad y esencia del autor.
Idealista, ingeniero informático, amante de la velocidad, el rock alternativo y los videojuegos, siempre estuvo y está en el ojo del vertiginoso huracán de la tecnología. Editor de las primeras revistas digitales del país, Delta e Hipermedia y metido en todo lo que a tecnología se refiere Juan, también hizo entre otras cosas un post grado en formación “ético- teológica”.
Imagínense una gran licuadora en donde se colocan como ingredientes, tecnología, teología, ética, horas de lecturas de las obras de Isaak Asimov y Tolkien, videojuegos y rock a todo volumen, ironía, velocidad, ingenio, idealismo y una pizca de su gran talento, el resultado no puede ser otro que OTROS UNIVERSOS.
Esta selección de 31 relatos, comparte la magia de su hermana Alicia y los universos alternativos, e incluso la preocupación de nuestro origen, desarrollo y lucha por la subsistencia de Señores de fuego, pero fundamentalmente la preocupación por el camino de la tecnología y el equilibrio entre el beneficio y ventajas que las maquinas nos ofrecen y la dependencia adictiva y deshumanizante, cada vez más marcada.
198 páginas, de cuentos, frases y poesías, no bastan para poner en el tapete al inhumano y frío mundo al que nos puede llevar la tecnología si no anteponemos al ser humano como tal.
En Otros universos encontrarán viajes en el tiempo, que si bien pueden solucionar injusticias presentes no impiden que nuestras cargas, pesares, o amantes despechadas, puedan perseguirnos en el futuro lejano. Maquinas que nos garantizarán unas seguras vacaciones a pleno sol a costa de perder la capacidad de asombro y la esencia misma del ser humano. Dilemas filosóficos, que nos llevan a pensar que el “¿Y si hubiera hecho tal cosa?” puede ser una realidad en un mundo paralelo.
Tampoco esta ajena la crítica social presente en “El síndrome de Zavala”, llevada al extremo en el cuento “Vanidad” o en “Hoaxes”.
En fin, ficción y realidad, que pueden no serlo, se fusionan en este coctail que los llevará a descubrir que la imaginación no tiene fronteras si la alimentamos como se debe.
Les garantizo que al zambullirse en el intrincado y deliciosamente combinado cúmulo de vivencias y sensaciones de cada uno de los relatos descubrirá, cubierto por el manto de la ficción, un mundo con el que podrá identificarse, reflexionar y fundamentalmente disfrutar esta pequeña joya de bolsillo.
Alejandro Hernández y von Eckstein


Presentan libro de poesía en guaraní y Concursos Nacionales de Poesía en Guaraní y de Ensayos Rafael Barrett

En el marco de la Libroferia de Asunción se  llevó a cabo la presentación del libroNañe angä renimbo de Sara Meza, poeta campesina  altoparanaense surgida delTaller Literario Bilingüe Ja heka  ñe`e porâ – Ciudad del Este.
En la ocasión, el  poeta Mauro Lugo realizó una reseña sobre la autora  del poemario, y  a su vez  la escritora Susy Delgado, Directora de Lenguas y Culturas Indígenas hizo referencia a la obra de Meza, donde resaltó la naturalidad y la gran sensibilidad de sus versos.  Además  brindó una  detallada explicación sobre los trabajos realizados en el Taller Literario de Ciudad del Este. Seguidamente la señora Sara Meza leyó algunos poemas de Ñane angâ reminbo.
A continuación se presentaron las bases y condiciones del Concurso Nacional de Poesía en Guaraní y el II Concurso Nacional de Ensayos Rafael Barrett. Hizo uso de la palabra en representación de la Secretaría Nacional de Cultura, la Directora General Diversidad y Procesos Culturales, señora Ana Mello quién se refirió a la importancia de los concursos literarios como    estímulo a la creación y apoyo a los creadores.  También el Señor Alejandro Hernández, vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay resaltó  la colaboración que brinda la Secretaría Nacional de Cultura a los escritores.
Cabe destacar que esta actividad tuvo el apoyo de la Secretaría Nacional de Políticas Lingüísticas representada por el Señor Domingo Aguilera y la Sociedad de Escritores del Paraguay cuyos representantes fueron los señores Lisandro Cardozo, presidente y Alejandro Hernández, vicepresidente. Contó con un número importante de público, finalmente se invitó a los participantes a un brindis.


martes, 3 de junio de 2014

Itaú lanzó concurso digital

Alejandro Hernández, Lourdes Espínola y Liz Crámer, durante la presentación.
En el marco de la 20ª edición de la Libroferia Asunción 2014 se presentó el fin de semana pasado el concurso literario de cuento digital de la Fundación Itaú Paraguay, en el cual los escritores podrán presentar sus trabajos literarios realizados en formato digital, hasta el próximo 18 de junio.
Realizaron el lanzamiento, Liz Crámer de la Fundación Itaú, Alejandro Hernández del Comité de Lectura y Lourdes Espínola representante del país ante el jurado.

“La Libroferia de Asunción constituye el marco ideal para incentivar la participación a este concurso, que pretende estimular la escritura desarrollando las nuevas tecnologías de la comunicación”, sostuvo Liz Crámer, de la Fundación Itaú, durante la presentación.

Las obras podrán tener una extensión no mayor a los 8.000 caracteres con espacios, deberán ser cargadas en www.premioitau.org hasta el 18 de junio de 2014. Los autores, de acuerdo a su decisión, podrán incorporar imágenes, sonidos, videos, hipervínculos, y otros recursos, privilegiando la calidad del relato. Los textos ganadores serán anunciados en noviembre de este año.

El concurso cuenta con las categorías de: 18 a 40 años, en la cual se podrán ganar premios de US$ 2.000, US$ 1.000 y US$ 500 y tablets; Sub 18 (entre 13 a 18 años) que recibirán reconocimientos y tablets; y Clientes Itaú, quienes podrán recibir reconocimientos y tablets.
Fuente : La Nación 3/5/14

sábado, 24 de mayo de 2014

"La lectura es fundamental para crecer como personas"

CORREO SEMANAL
sábado 24 de mayo de 2014, 13:37

Por: César González  Páez Periodistacesarpaez@uhora.com.py

Con un entusiasmo puesto en ese contacto anual que es la Libroferia, en donde los autores pueden hacerse conocer por los lectores, el escritor Alejandro Hernández y von Eckstein, como vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay, ha organizado con la entidad una serie de eventos. Especialmente, la atención se ha concentrado en los jóvenes, tanto en autores como el público lector adolescente, cuya demanda en los últimos años ha obligado a las editoriales a poner mayor énfasis en la literatura infantil y juvenil.

El encuentro librero, que en este  2014 lleva el lema Cultura es desarrollo, comenzará este  miércoles próximo en el Shopping Mariscal, brindará durante todos los días hasta el domingo 8 de junio multitudinarias actividades en torno al libro y la lectura, los autores y los lectores.
Hernández (Buenos Aires, 1966) está radicado en el país desde la década de los ochenta,  ha publicado  novelas como Conspiraciones faraónicas, la primera  a la que siguieron los títulos Bajo la mirada de la cobra y El asesino del Faraón, entre otras publicaciones.
En esta entrevista nos habla  de su parecer sobre la Libroferia y los proyectos que se desarrollarán en este encuentro.
–¿Cómo ves el panorama actual de la lectura en Paraguay?
–Creo que la Libroferia está ya muy bien posicionada, es una gran vidriera y esta es la manera que tenemos para mostrar las cosas los escritores. Especialmente los autores jóvenes, pues los mayores ya tienen su cartel, pero a los jóvenes autores los nuevos lectores no lo conocen.
–¿Un ejemplo?
–Por ejemplo... Juan de Urraza, que escribe ciencia ficción, que ahora va a presentar en la feria una nueva novela que se llama Otros universos, que es la continuación de su novela anterior, Alicia y los universos alternativos. Como él, hay otras personas que tienen una buena producción literaria y no son tan conocidas, y esta es una oportunidad para que la gente se acerque y conozca lo que se está haciendo en Paraguay. Porque si no nos conocemos acá, esta es la única oportunidad,  menos nos van a conocer internacionalmente.
–¿La Sociedad de Escritores con qué participa concretamente?
–Para empezar tenemos un panel del libro y la tecnología digital que va a dar precisamente Juan de Urraza, quien colabora en nuestra revista digital que ya va por el tercer número y que se puede leer gratuitamente en el sitio web de Portal Guaraní.  También tenemos dos charlas y lecturas con varios escritores que van a estar leyendo sus cuentos. Asimismo, vamos a tener una actividad  que se llama Libro amigo, esto va a consistir en un buzón donde la gente de la Libroferia va a donar sus libros que al final del evento lo que se recolecte se donará a una biblioteca de San Cosme y Damián, allí está el proyecto Bibliosueños, que es una oenegé de chicos muy jóvenes, tiene el apoyo de la Municipalidad del lugar y están formando la biblioteca, pero les falta lo importante, tener los libros. Nosotros colaboramos en eso porque la lectura es fundamental para crecer como personas.
–¿Los escritores van a tener mesas, firma de libros, encuentros?
–Habrá paneles, pero nosotros como entidad vamos a estar siempre recorriendo los estands, de hecho, la editorial Servilibro contará con un espacio para reunirnos y hacer, como se dice, presencia.
Más promoción de valores literarios
Nelson Aguilera | Escritor |nelsonaguileraactor@gmail.com
La Libroferia es un evento cultural para toda la población y especialmente para una sociedad que lee 0,25% de un libro por habitante por año. Esta actividad marca hitos en la historia cultural del Paraguay porque cada vez se presenta con mayores desafíos, tanto en lo referente a la promoción de nuestros valores literarios así como la posibilidad de poner en la mano de los paraguayos un libro accesible y barato.
La libroferia reúne una inmensa cantidad de títulos y autores tanto clásicos como contemporáneos. Foto: Archivo ÚH.
Los paraguayos necesitamos producir más libros en las áreas pedagógicas, científicas, filosóficas, económicas, etc. La gran deuda de los profesionales paraguayos es poner en las manos del estudiante universitario textos que sean productos de las investigaciones en todas las áreas del saber, y aquí deben meterse sí o sí las universidades, que siguen dormidas en cuanto a la generación de conocimientos.
Para mí la Libroferia es muy importante porque es un espacio en el que puedo encontrarme con mis lectores de todas las edades. Mis pequeños grandes lectores tendrán la oportunidad de estar en el lanzamiento de mi nueva obra infantil, Karumbita va al Mundial, un nuevo libro de aventuras desopilantes que ocurren en el Mundial de Fútbol Brasil 2014 y cuenta con el sello internacional  Alfaguara.
Por otra parte tendré la oportunidad de reunirme con mis lectores jóvenes y adultos a través del lanzamiento de mi primera antología poética Al son de la lira, los poetas Raquel Chaves e Iván González  serán los presentadores. También tendré una charla para docentes titulada Terroristas de la educación  y encuentros con jóvenes poetas en Café y Poesía. La Libroferia es una actividad para toda la familia.
Programación
Miércoles
A las 10.00. Habilitación de la Libroferia Asunción 2014.
A las 15.00. Lectura de cuentos para adolescentes, a cargo de los escritores Milia Gayoso y Nelson Aguilera. Auditorio Augusto Roa Bastos.
A las 19.00. Panel sobre el libro 22 Testimonios de Lucha por la Libertad. Participan  Antonio Pecci, Alfredo Boccia Paz y Ticio Escobar. Auditorio: Elvio Romero.
A las 20.00. Conversatorio sobre vida y obra de Juan Carlos Moreno González. Auditorio: Augusto Roa Bastos.
Jueves
A las 10.00. Encuentro con la escritora Renée Ferrer con alumnos del colegio Inter. Sala: Elvio Romero.
A las  19.00. Inauguración oficial de la Libroferia. Auditorio: Gabriel García Márquez.
A las 20.00. Libros y Tecnología Digital,  a cargo del escritor Juan de Urraza. Lanzamiento del concurso de cuento digital. Auditorio: Rubén Bareiro Saguier.
A las 20.00. Panel Poesía popular paraguaya en una visión actual.  Autores varios. Sala: Gabriel García Márquez.
Viernes
A las 10.00. Lectura de cuentos para niños. A cargo de Renée Ferrer, Feliciano Acosta y Gladys Luna. Sala: Elvio Romero.
A las 13.30. Debate sobre el libro Asombro,de Alberto Alessandro. Sala: Elvio Romero.
A las 15.00. Actividad para niños con cuentacuentos. Organiza: Escritoras Paraguayas. Sala: Elvio Romero.
A las 19.00. Lanzamiento del libro Infinita y con alas, de Estela Franco. Sala: Augusto Roa Bastos.
A las  19.00.  Charla sobre bullying-acoso escolar, a cargo de la abogada María Olga Torres. Sala: Elvio Romero.
A las 19.00: Lanzamiento del libro Bandas de músicos del Paraguay, de Cecilia Silvera de Piris. A cargo de Florentín Giménez y Óscar Barreto. Sala: Gabriel García Márquez.
A las 20.00. Lanzamiento del libro Horchata para el mal de amor, de Milia Gayoso Manzur. A cargo de Raquel Chaves. Sala: Augusto Roa Bastos.
A las 20.00.  Lanzamiento de Mi primera enciclopedia ilustrada guaraní-castellano. A cargo de María Eva Mansfield. Sala: Rubén Bareiro Saguier.

jueves, 22 de mayo de 2014

Lectura digital, realidad latinoamericana


Pasó el Día del Libro y es imposible obviar la transformación por la que están pasando los mismos. La inmersión cada vez más llamativa de libros en formatos digitales es una realidad, aunque si reemplazarán a los físicos es aún una incógnita. En tanto que no hay datos precisos sobre la población lectora en Paraguay, pero voces autorizadas del sector creen que el grupo sigue creciendo.
América Latina no es un continente caracterizado, obviando los formatos, por el hábito de lectura. Si bien se destacan Argentina con 55% y Chile con 51% como los países con mayor índice de población lectora de América Latina, siguen en la lista Venezuela con 50%, Brasil con 46% y Perú con 35%. Al otro extremo se encuentra México con apenas el 20% de la población lectora.
En lo que respecta a Paraguay, Alejandro Hernández, vicepresidente de la Sociedad de Escritores del Paraguay, coincidió con Vidalia Sánchez, gerente de la editorial Servilibro, respecto a no tener una fuente actualizada y fiel de la población lectora del país.
Hernández comenta que "para esto habría que hacer un estudio, el cual cuesta plata y eso no tenemos". Incluso desmintió las declaraciones que le atribuyen y que afirman que en Paraguay se lee 0,25% libro por habitante. "La población lectora creció mucho, los jóvenes están leyendo no solo porque se los piden en los colegios, sino porque quieren", resalta.  Además rechaza un informe del diario ABC sobre que la población lectora ronda los 500 habitantes, ya que para él esto es imposible de comprobar por lo expresado anteriormente.

CONSUMO DE LIBROS

Analizando números y por lógica básica, los chilenos y argentinos leen el mayor número de libros anualmente, un promedio por año 5,4 y 4,6 respectivamente. Seguidos de Brasil con 4 libros por año.
Los ecuatorianos leen en promedio medio libro por año. Panorama totalmente diferente a España donde se leen 10,3 libros por año; siendo Noruega, Suecia, China, Finlandia, quienes más leen con 47 libros por persona en el año.

INTERNET, FACTOR DETERMINANTE

La penetración de Internet, el mayor alcance de la Banda Ancha y el acceso a dispositivos móviles de lectura definen el futuro de la lectura digital. Teniendo en cuenta estos factores, Paraguay no se encuentra muy beneficiado aún. De 142 países miembros de Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe; Chile y Uruguay están arriba en la lista mientras que Paraguay -en el puesto 111 - Bolivia, 127 y Nicaragua en el 131 se encuentran entre los países con menor inserción e incorporación de tecnologías de información y comunicación.
Cerrando el año 2013, América Latina solo tenía el 16,7% de sus libros en formato digital, frente al 53% de Estados Unidos. Del porcentaje marcado para la región, nueve de cada diez libros fueron producidos en Brasil Argentina, Colombia y México.

AMAZON

En Europa y Estados Unidos ya se puede hablar de un "negocio de libros digitales" mientras que América Latina recién se está empezando a acostumbrar a comprar libros en línea. Amazon es el jugador más grande de ventas de libros electrónicos. Desde septiembre del 2011 cuenta con más de 1,7 millones de libros en español y más de 10 millones de libros extranjeros. Google y Apple intentan seguir el ritmo.

E-BOOKS, ¿EL FUTURO?

Y sobre este nuevo esquema de lectura e incluso de escritura, es decir pensando en plataformas digitales, hay paraguayos creando obras. Javier Viveros, escritor y además jurado de concursos de cuentos digitales, es consciente que en Paraguay no existe un hábito importante de lectura y atribuye esta realidad al pobre sistema educativo además de la nula promoción de la lectura, pero aún así ve un futuro positivo los libros y sobre todo en los e-books.
Asegura que crear un libro en formato digital puede ser gratuito, pues uno mismo puede crearlo con las herramientas adecuadas. "No hace falta comprar un software, hay algunas herramientas que son open-source, como Calibre: Y que incluso existen innumerables formatos, todos luchando por ganarse el mercado entre ellos: .pdf, .mobi, .epub.", explica.
"Sucede que aunque el libro sea digital, todavía sigue necesitando lo mismo que sus pares impresos: promoción".
— JAVIER VIVEROS
Hoy en día no se puede hablar de fronteras a la hora adquirir un e-book teniendo en cuenta que, gracias a Internet se puede comprar el dispositivo de lectura (Amazon Kindle, Sony Reader, etc.) y luego la compra de los materiales se da a través de sus propias librerías online.
Incluso Viveros vio más allá meses atrás y subió seis de sus propios libros a la tienda Kindle de Amazon. "Hay poca literatura paraguaya allí. Son pocos, pero son", asegura. ¿Cómo eligió este medio de difusión? "Tengo un Kindle y suelo comprar materiales de Amazon y un día me pregunté sobre cuáles serían los pasos necesarios para vender allí mis propios libros". Google le dio la respuesta a su cuestionamiento y sin dar muchas vueltas, sus trabajos ya se encontraban en la tienda de mayor venta de libros en línea.
Pero, ¿es negocio la plataforma digital? "Al menos en lo que a mí respecta las ventas son escasas, ganancias hay, pero están allí cautivas hasta alcanzar un límite mínimo estipulado por Amazon", expresa. Esto tiene explicación: "Sucede que aunque el libro sea digital, todavía sigue necesitando lo mismo que sus pares impresos: promoción".
El escritor asegura más que rédito económico valora esta tienda digital por servirle de vitrina internacional, eliminando así las fronteras entre países y continentes."Sirve sobre todo para que los contactos del exterior puedan acceder a las obras de uno", resalta.
"Estoy convencido que los e-books serán el futuro, porque sus ventajas son aluvionantes. No obstante, el libro impreso seguirá existiendo, cederá terreno -mucho - pero seguirá entre nosotros, y está bien que así sea", concluye.
"Estoy convencido que los e-books serán el futuro, porque sus ventajas son aluvionantes. No obstante, el libro impreso seguirá existiendo, cederá terreno -mucho - pero seguirá entre nosotros, y está bien que así sea".

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

Por su parte Vidalia Sánchez opina sobre el formato electrónico que es algo inevitable y sin dudas una evolución pero cree que es más un complemento para el formato físico. "No creo que esto deje de lado a las imprentas y editoriales porque el software para libros digitales es más caro aún que estas aunque quizá dentro de unos años el costo baje", expresa. Agrega que ellos como Servilibro ya recibieron asesoramiento para su uso pero no resulta viable su implementación porque "en Paraguay todavía no estamos listos para esto, así como estamos atrasados en muchas cosas".
Sánchez explica que ellos publican alrededor de 1.000 títulos por año, promedio que creció a partir del 2011 cuando se produjeron 1725 títulos en gran parte gracias al Bicentenario de la Independencia. "Antes de eso producíamos alrededor de 600 títulos por año".
La directiva refiere que en Servilibro hay unos 60 títulos de escritores jóvenes paraguayos que publican por primera vez y que sus materiales son utilizados en las escuelas "Chicos como Diego Martínez, Juan Urraza o Nelson Aguilera que son jóvenes escritores muy talentosos cuyos trabajos se utilizan en las instituciones educativas", cita Sánchez.
 "Un libro de Gabriel García Márquez de 150 páginas te sale alrededor de 65 mil guaraníes y un libro de Alcibiades Gonzalez Delvalle de 300 páginas te sale 50 mil guaraníes"
— VIDALIA SÁNCHEZ, SERVILIBRO.
De igual forma cuenta que un libro paraguayo cuesta en promedio 40.000 guaraníes e inclusive es más barato en relación a libros de otros países de la región. "Un libro de Gabriel García Márquez de 150 páginas te sale alrededor de 65 mil guaraníes y un libro de Alcibiades Gonzalez Delvalle de 300 páginas te sale 50 mil guaraníes".
Al igual que Hernández ella no está de acuerdo con el adagio popular de que: "El paraguayo no lee". En su larga carrera en el rubro ve actualmente un recambio generacional importante. "Antes solo venía gente mayor a comprar libros y hoy son más los jóvenes que vienen a buscar un libro, no porque sea el texto que les obligaron a comprar para el colegio o la facultad, sino porque les interesa".
Coinciden también en que creció la cantidad de lectores paraguayos pero admite que no en la medida que le gustaría y para ella esto se debe a que no hay suficientes bibliotecas públicas. "En una familia de cuatro, que viven en alquiler y se debe comprar ropa, alimentos, medicamentos, no les sobra para comprar libros", comenta. 
Mientras algunos piensan ya en los libros digitales como la manera para masificar la lectura, otros como Vidalia, consideran que las bibliotecas públicas en los barrios, para que las personas pueden ir a leer gratuitamente, podría ser una gran opción. El futuro está aún por escribirse.
  • Este texto contiene información del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc-Unesco).
  • Foto: Brian Jeffrey Beggerly en Flickr.
Fuente:http://ejempla.com/cultura/lectura-digital-realidad-latinoamericana

Está en marcha el Premio Itaú de Cuento Digital 2014

La Fundación Itaú Paraguay anuncia que está en marcha el concurso literario de cuento digital, que en su tercera edición ya tiene un alcance regional, pues es organizado por la Fundación Itaú Argentina, con participación de Paraguay, Chile y Uruguay.
Entre los objetivos principales de la convocatoria está el de “promocionar la lectura, aprovechar nuevas tecnologías de la comunicación y estimular la escritura”, dijo Liz Cramer, directora ejecutiva de laFundación Itaú.
Explicó que las obras, cuya máxima extensión no deberá superar los 8.000 caracteres con espacios, deberán ser cargadas en www.premioitau.org  hasta el 18 de junio de 2014. Ellas pueden incluir, a decisión del autor, hipervínculos, imágenes, sonidos, videos y otros recursos, siempre privilegiando la calidad del relato. Los textos ganadores serán anunciados en noviembre de este año.
Su reciente lanzamiento en la Argentina durante la Feria del Libro de Buenos Aires, contó con la participación de los renombrados escritores Ricardo MariñoMarcelo Figueras y Francisco Moulia. Toda la organización técnica del concurso es llevada por el Grupo Alejandría, de Argentina.
Categorías y premios
El concurso con las siguientes categorías y premios:
Escritores de 18 a 40 años: premios de U$D 2.000, U$D 1.000 y U$D 500 y tabletas.
Sub 18 (para escritores de 13 a 18 años): recibirán reconocimientos y tabletas.
Clientes Itaú: recibirán reconocimientos y tabletas.
Todos los cuentos seleccionados y ganadores pasarán a ser parte de una antología de cuento digital, ampliamente difundida a través de los medios digitales de todos los organizadores.
Jurado
Un comité de lectura de reconocida trayectoria seleccionará las obras a ser evaluadas por el jurado,Alejandro Hernández y von Eckstein  y Lía Colombino prestigiarán con su participación como miembros del Comité de Lectura por nuestro país.
Lourdes Espínola será la representante de Paraguay en la instancia de  jurado compartiendo con Roberto Echevarren (Uruguay), Claudiney Ferreira (Brasil)Marcelo Figueras (Argentina) y Alejandro Zambra (Chile).
Paraguay se sumó el año pasado por primera vez presentando 110 cuentos, y se espera que este año esa cantidad sea superada, promovida por importantes atributos que ofrece el concurso, como ser la accesibilidad de participación, al ser una plataforma web, la posibilidad de innovar con inclusión de imagen y sonidos y el prestigio de un Comité pre-evaluador y un Jurado internacional.
Fuente: http://www.revistaplus.com.py/esta-en-marcha-el-premio-itau-de-cuento-digital-2014/