Cuentos en el blog

viernes, 14 de agosto de 2009

Cuando el fracaso toca a nuestra puerta


Cuando emprendemos un proyecto ponemos en él toda nuestra fe y esfuerzos para llegar a buen puerto. Casi siempre durante el desarrollo del plan los obstáculos se presentarán como así también las soluciones para superarlos hasta alcanzar el objetivo deseado.
Sin embargo hay veces que por más empeño que se ponga el rotundo fracaso toca a nuestra puerta desmoronando todo lo que con tanto ahínco construimos. Es precisamente en este momento cuando nos preguntamos ¿Por qué?; ¿Que salió mal?; o simplemente... ¿Para que nos embarcamos en esa empresa si todo estaba tan bien antes de empezarla?
William Arthur Ward dijo: El fracaso es demora pero no derrota.
Así como un buen estofado requiere de un determinado tiempo de cocción en el cual los distintos sabores de sus ingredientes y sazones se mezclan dando un delicioso resultado final a pesar de haberse encontrado cociéndose por varios minutos, esta “demora” de la que habla Ward ¿no será el tiempo que debemos cocernos bajo el fuego del dolor y la desazón de la amarga experiencia para poder ofrecer el mejor sabor?
Creo que si este planteamiento fuera correcto, a la derrota abría que tomarla como un tiempo en el cual se aprendieron cosas que de otro modo hubiese sido difícil asimilar.
Es cierto que muchas veces esta “demora”, es como un río torrentoso, lleno de piedras afiladas, que nos hieren y golpean al ser arrastrados por la tempestuosa corriente. Tal vez esto era lo que necesitábamos para curtirnos y/o ablandarnos para así afrontar el próximo desafió que nos aguarda a la vuelta de la esquina.
El dolor, la angustia, la incertidumbre, que el fracaso trae aparejado son las cicatrices que, bien aprovechadas, nos servirán para seguir evolucionando en la vida.
Nadie quiere fracasar, pero si el fracaso nos golpea, debemos, como en el judo, volver su fuerza en nuestro provecho, aprendiendo de él y tratando de no cometer los mismos errores.
Si cuando aprendimos a caminar, nos hubiésemos rendido a la primer caída, hoy estaríamos arrastrándonos por los suelos como gusanos.
Es cierto que es más fácil decirlo que hacerlo. Tal vez nuestro orgullo herido; el miedo a lo que pasara después; desandar, tal vez, varios años de nuestra vida; el miedo de volver a empezar; sean el lastre del que debamos desprendernos rápidamente para no hundirnos en un pozo del que nos será muy difícil salir.
¿Como deshacernos de este lastre? No lo se... tal vez el haber escrito esta reflexión sea un buen comienzo.

6 comentarios:

  1. Ale: me encantó tu escrito. Realmente le diste un toque positivo al fracaso para mirarlo como una oportunidad para levantarse y embocar como se debe, es decir, en el blanco.
    De eso se trata la vida de puras pruebas que debemos ir sorteándolas hasta llegar a nuestro objetivo. Muchas veces el drama humano es que no sabe a donde quiere ir, no encuentra un sentido, un timón que dé rumbo a su vida. La parte fundamental que debemos explotarla es la espiritual, la cual nos permitirá fortalecernos para levantarnos y seguir en pie.

    ResponderEliminar
  2. Es difícil verle el lado positivo al fracaso, pero desde cierta perspectiva, lo has logrado.

    Ciertamente, mi querido amigo de tantos años, pienso que el fracaso en sí no existe. Más bien cada vivencia (con el resultado que esperábamos o no) nos sirve para acumular experiencia y canas, porqué no... sabiduría. Con cada cosa que vivimos nos vamos haciendo más sabios, y la próxima vez, tomaremos en cuenta lo aprendido la última vez.

    No porque las cosas no resulten como esperábamos no lo vamos a intentar otra vez. No... Para eso son los mal llamados fracasos, para volver a intentarlo luego.

    Parece a veces inalcanzable la felicidad y el camino que a veces parece que va terminando y ya estamos ahí, se alarga, y se alarga y parece que no llegamos y que vamos a desfallecer, nos sentimos débiles y tenemos rabia e impotencia, y pensamos que nada nos resulta y que porqué a nostros... y estamos tan errados.....
    Es lo que nos ha tocado, el camino que nosotros mismos hemos decdido caminar.

    De ese camino debemos aprender.

    Siempre estaré a tu lado como tu has estado al mío.

    Te quiero mucho, gran amigo.

    Tu amiga siempre,

    ResponderEliminar
  3. me encanto lo del "El fracaso es demora pero no derrota." yo siempre le veo el lado positivo... aunque lei por ahi que dicen que es dificil... creo que depende de uno mismo, de su forma de ver las cosas y de asimilarlas... todo pasa por algo y si no pasa es porque no tenia que pasar... UNO TIENE QUE TROPEZARSE PARA APRENDER A LEVANTARSE!...
    la gloria mas grande no consiste en no haber caído nunca si no en levantarse después de cada caída! YO ADMIRO a las personas que a pesar de todo están ahiii luchandola, es difícil si pero sentís una satisfacción enorme al levantarte

    ResponderEliminar
  4. Ira: Es difícil mientras estés dolido lamiéndote la herida, pero siempre llega el momento en que te ves haciendo el papel de estúpido lamentoso entonces ese es el momento en el que te paras y salís adelante.

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias por enlazarmelo,ha sido muy interesante una buena lección que me ha animado mucho.Gracias ;)

    ResponderEliminar
  6. Me alegra que te haya gustado... y como dicen... no hay mal que por bien no venga.

    ResponderEliminar